Vieja Espiritualidad vs Nueva Espiritualidad

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“El cambio es lo único que no cambia”. Ésta es una máxima universal, cósmica. Y significa, entre otras muchas cosas, que todo está fluyendo constantemente, que todo lo que conocemos y no conocemos está en perpetuo movimiento. Traducido a términos humanos: nuestra percepción cambia constantemente, en cada AHORA es distinta, haciendo cada AHORA distinto.

La energía que somos, la Consciencia Pura que impregna todo y a todos, fluye permanentemente, por tanto. ¿Pero qué hay de especial en los tiempos que estamos viviendo? Lo especial es que es un momento de aceleración de esa energía, de eso que somos, de la Consciencia Pura, del Todo. El ejemplo gráfico sería el de un fluído pasando por el cuello de una botella en un espacio cerrado: cuando va por un cauce a una determinada velocidad y atraviesa un cuello de botella (o cualquier cosa que se achique de esa manera), su velocidad aumenta considerablemente desde que empieza el cuello hasta que éste termina (esto es Mecánica de Fluídos para principiantes, no estoy descubriendo nada nuevo). Pues bien, ahora mismo estamos en el momento cósmico en el que eso está sucediendo. Estamos en el cuello de la botella, aunque mejor sería decir que SOMOS EL CUELLO DE LA BOTELLA Y EL FLUÍDO QUE PASA POR ÉL.

En términos cósmicos, estamos fluyendo a velocidad máxima en este punto del espacio/tiempo, aquí, en La Tierra. En términos humanos, estamos dando un salto evolutivo enorme y en muy poco tiempo. En términos espirituales: estamos pasando de un estado de consciencia a otro, dando un salto cuántico, es decir, pasando de una dimensión a otra. En términos astrológicos: pasamos de la famosa Era de Piscis a la famosa Era de Acuario.

Es decir, que estamos viviendo un auténtico torbellino de cambios (aquí entra la palabra clave que mencionaba al principio) y esto afecta a nuestra percepción de las cosas, de la vida, de todo. Y como ya sabemos, un cambio en nuestra percepción ES un cambio de consciencia. Un cambio de consciencia que está ocurriendo a todos los niveles, también en cuanto a lo que la Espiritualidad significa. Es muy fácil de entender: estamos en el punto de máxima aceleración cósmica, así pues, nuestra percepción está cambiando a marchas forzadas, por lo que todos aquellos significados que le dábamos a la Espiritualidad antes, NO sirven HOY, y lo que HOY entendemos por Espiritualidad, MAÑANA habrá quedado OBSOLETO.

Más concretamente, estos cambios, en cuanto a Espiritualidad se refiere, los resumo así:

+No Aceptar el Cambio Vs Ser el Cambio. Los conceptos y términos espirituales son los mismos que hace miles de años. Los místicos hablaron de ellos, nos los explicaron, fundaron sociedades, grupos, transmitieron oralmente y por escrito sus enseñanzas, y éstas llegaron hasta nuestros días, unas veces en forma pura, casi siempre contaminadas. Lo que yo llamo Vieja Espiritualidad sigue esos preceptos de manera rígida, como si los tiempos no hubieran cambiado, como si el estado de consciencia fuera el mismo, como si el SER individual y colectivo que somos fuese el mismo, como si la Humanidad fuese la misma, y esto sencillamente NO ES ASÍ. Algunos me darían la razón y dirían que “claro que no, estamos peor”, porque la inconsciencia de la Humanidad ha alcanzado cotas extremas en estas últimas décadas y años. Y yo, de nuevo, no estaría de acuerdo. Yo, como bien sabéis, me rijo por mi sentir, y éste me dice que la inconsciencia de la que se habla (guerras, polución, crímenes, venganzas, sufrimiento, desigualdades, atrocidades, y desarmonías en general…) no es nada más que el resultado de una elevación de la consciencia colectiva (no de su inconsciencia), que primero hace emerger todo aquello que necesita ser reconocido para posteriormente poder ser transmutado, y por lo tanto sanado. Me lo dice mi corazón y lo ven mis ojos desde mi percepción de Ser que sabe que todo es un fractal de todo, y porque es el mismo proceso que he experimentado y experimento de manera individual para llevar a cabo mi propia transmutación y sanación. En el caso de la Humanidad el patrón es el mismo, solo que en un fractal a mayor escala. Es un proceso de Transmutación Alquímica, y SIEMPRE ES IGUAL. Así que lo que yo siento y veo es que hay una polarización de la Humanidad: aquella parte que se aferra a lo viejo conocido, al mundo de la percepción con los sentidos físicos, al “si no lo veo, no lo creo”, a la Ciencia por encima de cualquier cosa (una Ciencia creada a partir de creencias humanas que pueden cambiar en cualquier momento, no lo olvidemos), un polo del espectro humano que se caracteriza por la mentalidad EGOICA, la que áun tiene un miedo atroz a la muerte y se cree que vive en un mundo de supervivencia; y luego está el otro polo de la Humanidad, aquel que empieza a entender que TODOS SOMOS UNO (aunque aún no le ponga estas palabras), la que se empieza a regir por el corazón, por la intuición, por la inteligencia divina, que no es ni más ni menos que el hacer lo que uno ha venido a hacer aquí: ser uno mismo/a. Dicho de otro modo: una parte de la población mundial se aferra al Satus Quo, al inmovilismo, al miedo; el otro se encamina, y a veces alcanza, una manera de vivir más acorde con los valores del Amor Incondicional. Pues bien, en cuanto a la Vieja Espiritualidad pasa lo mismo: sigue existiendo un entendimiento de todos los conceptos de aquellos místicos pero se siguen aplicando con una mentalidad inmovilista, sin tener en cuenta el cambio que experimentamos todos. Me explico mejor: se aplican con miedo. Con el mismo miedo que, supuestamente, la Espiritualidad debe transmutar. A mí me viene esta imagen: es como querer cambiar el Sistema (QUE ES CAPITALISTA, NO LO OLVIDEMOS, Y ESTÁ LIDERADO POR UNA MINORÍA DE LOBBYS EMPRESARIALES HARTOS DE RIQUEZA Y PODER, EL FAMOSO 1% DE LA POBLACIÓN MUNDIAL) desde la política, aunque ésta venga con voluntad de hacer el bien, cuando la política, hoy por hoy, es EN SÍ MISMA una herramienta del sistema que se quiere cambiar. Me viene una imagen aún mejor: es como quererse rascar los dedos de una mano con esos mismos dedos. Esta Vieja Espiritualidad aún no se atreve a dar un paso al frente… Y luego esta la que yo llamo Nueva Espiritualidad, que tiene en cuenta el cambio, o mejor dicho, tiene al cambio por bandera. Otra imagen: una es como un viejo que sabe mucho, pero que ha tenido tanto miedo durante tanto tiempo que no se atreve a salir de casa para compartir su saber; la otra es como un joven que sabe lo mismo que el viejo pero sin el bagaje del viejo, sin su miedo o al menos sin la mayor parte de él… y por tanto, con el empuje y la vitalidad que requieren los tiempos cambiantes. El viejo aún NO SE HA CREÍDO que él es el cambio, el joven SABE que él sí lo es. Uno NO SE HA CREÍDO aún que es uno con el todo, el otro SABE que lo es.

+Intimidad Vs Primera Línea de Fuego. Al hilo de lo expuesto antes, lo que me queda decir es que la Vieja Espiritualidad, como el viejo que nos hemos imaginado, es una Espiritualidad de puertas adentro, es decir, que se practica en la intimidad, en la FALSA SEGURIDAD proporcionada por los confines de la propia mente de cada uno y alentada por el miedo al qué dirán. Es una Espiritualidad EGOICA. O haciendo uso de la imagen del viejo: es un viejo que tiene poco impacto en el resto pues su práctica está contaminada por el mismo miedo que quiere transmutar. Si veis, vuelvo a lo mismo: Ego vs Amor Incondicional. Así pues, la Nueva Espiritualidad estaría en el polo opuesto, en primera línea de fuego, reconociendo el terreno de primera mano, porque no le queda otra opción. Los cambios son tan rápidos que se necesitan Seres Espirituales que sean el Cambio que los demás Seres puedan ver (y aclaro algo: los “demás Seres” también son espirituales, solo que en otro estado de consciencia… y digo “en otro estado de consciencia”, no “en un estado menor de consciencia”… no hay juicios, sólo roles, todos somos el Todo viviendo distintas experiencias). Los individuos que estamos inmersos en esto que he llamado la Nueva Espiritualidad servimos como puntas de lanza que penetran en la densidad de las bajas vibraciones egoicas de la Humanidad con total seguridad y confianza en que todo va a salir bien: una confianza que nace de saber que todos somos Uno, Eterno e Inmortal. La Nueva Espiritualidad sabe que todo es Vibración, y que la realidad es creada a partir de la Vibración que uno emite. La Nueva Espiritualidad sabe que el individuo transmuta sus miedos en Amor Incondicional para sanarse, y que eso repercute en todos y todo, porque todos y todo es el Todo. Al saber esto, la Nueva Espiritualidad va a hacer todo lo posible por ayudar a sus semejantes, y eso significa no emitir la vibración del miedo que quiere transmutar para el resto. Eso significa salir a la luz y practicar a cada instante, porque amigos y amigas, eso es exactamente lo que significa ser “consciente”. La “consciencia” no es a medias. O se practica para ser espiritualmente “consciente” siempre, o estás engañándote y engañándonos. La práctica en la intimidad y SÓLO en la intimidad, o lo que es más llamativo, el “hobby” (o “cómo ser espiritual un día a la semana, en clase de Yoga”) forman parte del Viejo Paradigma de Consciencia Espiritual. Ya no somos eso. Yo no soy eso. ¿Tú?

Y ya para finalizar, ¿qué es la Espiritualidad? Creo conveniente reiterar que no es una herramienta, ni tan siquiera una forma de vida. La Espiritualidad lo es todo, pues todo es el Espíritu. La Nueva Espiritualidad se tiene que vivir desde lo que su propio nombre indica: el Espíritu. La Nueva Espiritualidad no es tan solo el Cambio. La Nueva Espiritualidad es el Espíritu de lo Divino en sí. Estoy hablando de que estamos renovando y recreando la Mística. Digo que somos los nuevos místicos, los que estamos viviendo el acelerado momento de expansión cósmica que está provocando que nuestra percepción viva en un fluir constante, y por tanto, en una novedad constante de cómo vivir como un ser humano que camina entre dimensiones de consciencia. No digo que no necesitemos conceptos de antiguos místicos. Digo que nosotros creamos conceptos nuevos porque son nuevos tiempos que nadie más ha vivido. Somos el Espíritu curioseando y jugando en el cuello de la botella, sin esperar nada, tan solo fluyendo…

Namasté, queridos nuevos místicos.

In lak’ech, guardianes de la Nueva Espiritualidad.

Diario de mi Ascensión: recapitulando el 2015, ¡bienvenido 2016!

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Seré breve:

Año 2015. Menudo año. Si el 2013 fue el año de la Transformación y el 2014 el de la Recalibración en esta recién comenzada Era de Acuario, este 2015 ha sido el año de dar un paso adelante, de encarnar de manera más precisa el Todo que todos somos en forma de nuevas ideas, nuevas oportunidades, nuevas formas de ver y entender la Vida. Ha sido el año de plantar semillas que están más acorde con lo que realmente queremos experimentar, el año de ilusionarnos con proyectos que realmente reflejan lo que somos, lo que hemos venido a hacer aquí, lo que nos apasiona y nos hace disfrutar de lo humano de nuestra condición teniendo en cuenta lo divino de nuestra esencia. Al menos así ha sido para mí y los que, como yo, estamos en nuestro proceso de Ascensión plenamente conscientes y absolutamente proactivos en nuestra incesante búsqueda de nuestra libertad total, de nuestro Bienestar más puro. Para los que no estén en esta senda igualmente el año ha sido así, pero habrá sido el grado de consciencia de cada uno el que haya determinado sus experiencias en tanto en cuanto a la forma, es decir: cuanto más conscientes, más fluida habrá sido la manera en que hayan operado desde su condición humana todas las vicisitudes que se le hayan presentado, todas las lecciones que hayan tenido que aprender, todas las pequeñas evoluciones que hayan manifestado desde la vibración que hayan emitido. El que haya pasado este año ajeno a la inconsciencia de su Ser se habrá visto envuelto en sufrimiento y dolor, y habrá aprendido y se habrá expandido a través de sufrimiento y dolor. Y es como debe ser. No hay juicios, no hay categorías, no hay mejores ni peores. Tan sólo hay roles. Los roles que cada una de nuestras almas (por contrato álmico antes de encarnar en este punto del espacio/tiempo aquí en la Tierra y en el cuerpo elegido), han/hemos decidido desempeñar. Para el individuo absorto en una conciencia limitada de 3ª/4ª Dimensión, la perspectiva será la de la mente egoica que cree en la separación de todo y de todos, y por tanto catalogará y etiquetará las experiencias de unos y de otros con respecto a su propia experiencia, y así todos y él/ella mismo/a habrán sido víctimas o verdugos durante todo el año, según ese criterio. Desde una conciencia expandida a la 5ª Dimensión, la perspectiva del individuo será la de la Mente Única, la del Todo, la de la Unidad de Todos y Todo, y por tanto recapitulará las experiencias vividas en función del Amor Incondicional que todos somos. Este último es mi caso. Desde aquí quiero deciros que siento que todos y cada uno de vosotros sois yo, de que no me he sentido más vivo que Ahora y que este año ha sido simplemente perfecto. Os amo sin condiciones. Mi gratitud y bendiciones a todos.

Y ahora… ¡2016, prepárate porque nos toca recoger los frutos!

Namasté.

Todo es vibración, todo es frecuencia.

 

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No me voy a ir por las ramas. Al grano: todo es vibración, todo es frecuencia. Esta afirmación que da título al post no es algo que diga a la ligera. Es algo que he comprobado en mi propia vida. Un concepto básico para entender nuestra naturaleza y la naturaleza de la Creación, por ende.

Cuando digo que todo es vibración o frecuencia me estoy refiriendo a que nuestro grado de creación (como co-creadores que somos, junto con el Todo, que también somos) se rige por unos parámetros vibratorios. Somos energía, o quizá sería más correcto decir que todo lo que somos es TRADUCIBLE EN ENERGÍA, que es el concepto humano creado por la Ciencia para explicar nuestra naturaleza. Pero también es un concepto que, desde ciertos ámbitos espirituales, se ha adoptado muchas veces (no siempre) para explicar lo que somos, aunque desde una perspectiva más metafísica e incluso poética. Pues bien, ese punto en común tiene su razón de ser por algo muy simple: la Ciencia ha descubierto que nos movemos a nivel atómico y subatómico en forma de vibraciones, unas vibraciones que provocan una frecuencia determinada en absolutamente todo, en cada una de las partes de nuestro cuerpo, en nuestros pensamientos o acciones… incluso cada interacción, sea de la naturaleza que sea y siempre que haya un científico diligente detrás, puede ser estudiada bajo el filtro de la vibración microscópica que tiene lugar entre nuestros átomos. Y el caso es que ese movimiento vibratorio que tan bien hemos reconocido los humanos con nuestra actividad mental, analítica y científica, es EXACTAMENTE la forma que tiene de expresarse el Espíritu del Todo que somos. Los científicos se empiezan a dar cuenta de ello, y de ahí que hayan surgido en las últimas décadas teorías y ramas de la física (la física cuántica) que aúnan Ciencia y Espíritu para explicar lo que somos.

La inclusión del concepto de CONSCIENCIA está pegando fuerte en las últimas teorías de la FÍSICA CUÁNTICA. Y parece ser que tanto Ciencia como Espiritualidad empiezan a entenderse y a comprender que siempre han sido lo mismo, solo que han tomado caminos muy dispares, opuestos incluso, para llegar a conclusiones sorprendentemente parecidas. Como he dicho, LA CONSCIENCIA, concepto tan venerado por los más puristas del sector “espiritual” es, hoy por hoy, explicado desde la Física. He aquí la explicación de Consciencia que vale y satisface a unos y a otros: LA CONSCIENCIA ES UN ESTADO VIBRATORIO. El experimento de Young de la doble rendija, allá por el 1800, sembró un nuevo camino, y hoy por hoy, la Teoría de Cuerdas y de los mundos paralelos, así como las teorías de la Multidimensionalidad del Universo, incluyen el concepto de Consciencia y se nutren de lo que se deriva de él: que según el ENFOQUE con el que abordemos cualquier problema, la solución puede ser una u otra, es decir, que EL OBSERVADOR DETERMINA LA REALIDAD. Dicho de otra manera: que el estado de consciencia depende de cómo observemos los fenómenos que ocurren a nuestro alrededor. O más precisamente aún: SEGÚN LA VIBRACIÓN QUE EMITAMOS, CREAMOS UNA U OTRA REALIDAD. ¿Veis a dónde quiero llegar? Estoy hablando de que sois los RESPONSABLES ABSOLUTOS DE LA REALIDAD QUE ESTÁIS VIVIENDO… según cómo la observáis, es decir, según dónde ponéis el enfoque, es decir, según la percepción del observador… Todas son formas diferentes de decir lo mencionado anteriormente: que CREÁIS VUESTRA REALIDAD SEGÚN LA VIBRACIÓN QUE EMITÍS. Ojalá impartieran esto en las escuelas…

He hecho mención a lo que la Ciencia tiene que decir al respecto tan sólo para que toméis en consideración (si no lo habíais hecho ya) que estamos en tiempos en los que la ECLOSIÓN DE UNA NUEVA CONSCIENCIA está acaeciendo. Es por eso que la Ciencia toma nuevos rumbos y acoge nuevas visiones con la determinación de encontrar la verdadera Naturaleza que somos. La Ciencia, energía eminentemente masculina, analítica, se empieza a impregnar de la energía femenina, panorámica. Por el contrario, la Espiritualidad, hasta hace poco entendida como algo puramente volátil y etéreo, se impregna de la Ciencia para poner los pies en el suelo e integrarse entre nosotros. La Nueva Consciencia ya está aquí y significa la unión de ambas energías, la integración de dos modos de ver la realidad que son dos caras de la misma moneda y que no pueden existir la una sin la otra. Esas dos caras son lo mismo, expresado de distinta manera. Esas dos energías son una única cosa: una misma vibración que determina lo que entendemos por “REALIDAD”.

Y hablando de vibración, vayamos a lo que nos interesa de verdad: si todo es vibración, ¿cuál es la vibración a emitir?, ¿hay buenas o malas vibraciones?, ¿cómo emito esa vibración?… Calma, calma. Acabo de decir que TODO es vibración, y ahí he incluído PENSAMIENTOS, EMOCIONES Y SENTIMIENTOS. También he dicho que todo es cuestión de PERCEPCIÓN o de ESTADOS DE CONSCIENCIA, y a la vez sabemos que cada uno de nosotros es EL TODO EXPRESÁNDOSE DE UNA MANERA ÚNICA Y EXCLUSIVA. Ahora imaginemos que tomamos estas tres afirmaciones y que aún no nos lo creemos, pues nuestro ego intenta explicarlo y darle un sentido racional y lógico, aún sabiendo que son conceptos que escapan a la lógica. Imaginemos eso y que nos hacemos la pregunta que todos nos estaríamos haciendo entonces si nuestro ego, soberbio y juicioso, preguntara a la mismísima Divinidad, sin saber que ésta es él mismo: “Ya, claro, ¿entonces me estás diciendo que la materia también es una vibración y que yo soy el que la creo directamente a través de los pensamientos, emociones y sentimientos que emito, que también son una vibración surgida del estado de consciencia o percepción en el que estoy, y que tengo ese poder porque soy el Todo mismo expresándose a través de este cuerpo?” La Divinidad, el Todo, la Fuente, Dios, o como queráis llamarlo, contestaría: Sí. Literalmente. Lo has clavado.

Si jamás has oído esta afirmación, te doy la bienvenida y te dejo que lo medites un rato. Yo recuerdo que cuando llegué a esta conclusión, fue algo tan revelador para mí que el tiempo se paró por unos instantes. Esto significaba varias cosas, así, de golpe: que lo que yo llamaba realidad, que asociaba con el mundo material o físico, ERA ALGO CREADO POR MÍ; y que cada individuo CREABA Y VIVÍA EN SU PROPIA REALIDAD, es decir, que realidades hay muchas y todas diferentes, tantas y tan diferentes como individuos hay en el mundo entero. Me voy a sentar en este banco, me dije, pues de la excitación había salido de casa y andaba sin dirección por la calle… Retomé el aliento y empecé a pensar en las infinitas posibilidades de esta revelación. Es entonces cuando fui un poco más allá: pensé entonces que lo que yo llamaba “materia” o “fisicalidad”, sencillamente “no estaba ahí”, tan solo se me aparecía a mí de esa manera porque yo me ENFOCABA en verlo de esa manera, porque yo PENSABA de esa manera y SENTÍA que eso era así. Es decir, porque mi PERCEPCIÓN de las cosas era ésa. O lo que es lo mismo, porque mi ESTADO DE CONSCIENCIA era ése… Había hallado algo realmente trascendente.

Ahora bien, con esto no quiero decir que el mundo de la materia en el que nos movemos no exista, todo lo contrario, ¡es muy real! Pero es la realidad porque el estado de consciencia en el que estamos determina que nuestra realidad sea así: con cosas que tocar, ver, percibir a través de nuestros sentidos, en definitiva… (nuestros sentidos físicos, claro). Me estoy refiriendo a que encontré la correlación entre lo material y lo no material, me refiero a que supe, de la misma manera que la Ciencia y la Espiritualidad habían determinado, que esa correlación tenía un nombre: VIBRACIÓN. No había ninguna diferencia entre lo material y lo intangible salvo un ESTADO VIBRATORIO. Es decir, que eran lo mismo PERO EN DISTINTO GRADO. Así pues, me pregunté, ¿y qué vibración primigenia es la que determina que la realidad sea ésta realidad material y física que tanto nos gusta (y muchas veces nos disgusta) percibir con nuestros sentidos, también físicos? La respuesta la sé ahora y os la he dado en varios posts: LA CREENCIA EN LA SEPARACIÓN DEL TODO. Ya he hablado muchas veces sobre esto pero lo voy a repetir una vez más: creemos que estamos separados del Todo, creemos entonces que todo está delimitado, creemos entonces que hay un principio y un fin para todo… ¿y qué cosas tienen un principio y un fin en nuestro mundo, en nuestra realidad? ¿qué cosas están delimitadas? ABSOLUTAMENTE TODAS. Y las que no, las apartamos, categorizándolas como “cosas que no son reales”, y consiguiendo así, delimitarlas y hacerles un hueco entre las “cosas que sí son reales”. Somos unos auténticos maestros en juzgar, encorsetar, etiquetar, delimitar… ¿no os parece? Somos unos auténticos maestros en vivir acorde a la creencia de que estamos separados del Todo, a vivir una realidad basada en todo lo que el ego (el agente creado para vivir en una realidad con estas características) determina QUÉ ES REAL Y POR TANTO DIGNO DE SER EXPERIMENTADO. El único pero es que una realidad así nos hace, como ya he dicho tantas veces, sobrevivir, más que vivir, sufrir, más que gozar, esforzarnos, más que fluir. Algo normal, por otra parte, pues estamos viviendo una realidad totalmente opuesta a la que nuestra Verdadera Esencia es (una realidad única, cohesionada, eterna, perfecta). Pero vamos por el buen camino, ya nos estamos dando cuenta. Ya empezamos a ver más allá de la forma, ya empezamos a mirar en nuestro interior para cambiar lo exterior, ya empezamos a sanarnos para sanar nuestro entorno y a los demás, YA EMPEZAMOS A CAMBIAR NUESTRA VIBRACIÓN PARA CAMBIAR LA REALIDAD QUE DESEAMOS EXPERIMENTAR.

Dicho esto, y volviendo a las preguntas expuestas anteriormente:

+¿Hay buenas y malas vibraciones? Sí y no. Sí, si sigues dejando que tu ego sea el que tome las riendas de tu vida. Es decir, si sigues catalogando la vida en cosas buenas y malas, mejores o peores, reales o no reales… Es decir, si sigues creyendo que estás SEPARADO DEL TODO, y por tanto SOBREVIVIENDO A TODO AQUELLO EXTERNO A TI, con cuyas propiedades te comparas indefectiblemente, pues en tu creencia eso (lo externo) no eres tú. Pero si tienes integrado tu Ser Verdadero, aquel que siente y ve la vida como única, cohesionada, perfecta y eterna, responderás que no, que no hay buenas ni malas vibraciones, simplemente hay ESTADOS VIBRATORIOS. Entenderás que cada estado vibratorio tiene su razón de ser dentro de la totalidad perfecta y divina del Todo, del cual todas las cosas forman parte, independientemente de que el ego las juzgue como buenas o malas. NO JUZGARÁS, SINO QUE HONRARÁS TODO.

+¿Cuál es la vibración a emitir? La que quieras. Estamos en un Universo de libre albedrío, en el que el Todo se expresa a través nuestro BAJO EL VELO DEL OLVIDO. El juego es ése, amigos: LA VIDA EN UN PLANETA, EL NUESTRO, EN EL QUE NOS HEMOS OLVIDADO DE LO QUE SOMOS PARA EXPERIMENTAR VIBRACIONES MÁS DENSAS Y QUE EL TODO SE EXPANDA CON LAS EXPERIENCIAS QUE CADA UNA DE NUESTRAS ALMAS OBTIENE AQUÍ A TRAVÉS DE NUESTROS CUERPOS. Y es así que, de este modo, puesto que creamos a partir de vibraciones y éstas determinan nuestra realidad, está en nuestra mano vibrar de la manera que NOS DÉ LA GANA. Puesto que el velo del olvido estuvo presente (y sigue estando) durante mucho tiempo (o por lo menos lo que a nosotros nos parece tiempo lineal, el cual en otros estados de consciencia no existe como tal), la realidad, también durante mucho tiempo, ha sido creada a partir de VIBRACIONES EGOICAS: la creencia en la separación del Todo, siendo ésta la vibración de pensamiento o mental; y las emociones de MIEDO, que son las vibraciones derivadas de dicha creencia o vibración de la separación del Todo. Ahora bien, el velo del olvido se está levantando, hemos entrado en la Era de Acuario, por eso yo he despertado, por eso tú me estás leyendo, por eso nos encaminamos hacia la Quinta Dimensión de Consciencia, que no es nada más que nuestro siguiente paso evolutivo. Y es por esto que ahora tenemos más información: una información que nos ha ido llegando con cuentagotas a través de los místicos en muchos momentos de nuestra Historia (muchos de ellos ahora Maestros Ascendidos: Jesús, Buda, Kwan Yin, Saint Germain, y unos cuántos más…); a través de seres ejemplares que venían aquí con la intención de anclar frecuencias vibratorias más elevadas para que nosotros las utilicemos ahora; a través de manuscritos, libros, hallazgos arqueológicos, que ahora empiezan a salir a la luz irremediablemente porque nosotros cada vez elevamos más nuestra frecuencia e igualamos la frecuencia de dichos hallazgos e informaciones (frecuencia vibratoria iguala a frecuencia vibratoria, esto es una ley universal, el principio de la Ley de Atracción), por lo que ahora dichas informaciones pueden ser “encontradas” por nosotros; o más recientemente y de una manera más fluída, a través de todos y cada uno de nosotros que empezamos a despertar la consciencia, puesto que AL SER UNO, LA EXPANSIÓN DE UN INDIVIDUO ES LA EXPANSIÓN DEL OTRO, Y VICEVERSA (antes el ego dominaba de tal manera la Humanidad que era imposible esta propagación, pero el caso es que ahora estamos despertando en masa; es la evolución, amigos). Pues bien, si el velo del olvido se está levantando, es gracias a todo este tipo de canales de información (nosotros) y a las energías entrantes en la Tierra en este periodo de tiempo en concreto. Y lo importante, al menos para mí y todo aquel que esté interesado en expandir su consciencia (tú, imagino), es que la frecuencia vibratoria acorde con el siguiente paso evolutivo del ser humano es EL AMOR INCONDICIONAL. Si quieres experimentar las mieles del amor expansivo, gozoso, alegre, compasivo, humilde, poderoso, generoso, relajado, confiado, radiante, glorioso, extático… no tienes más que vibrar como amor incondicional. Si quieres seguir experimentando todo aquello que has experimentado hasta ahora, no tienes más que elegir cualquier otra vibración que no sea el amor incondicional. Tú decides.

+¿Cómo emito una u otra vibración? La respuesta a esto es simple, pero no siempre de fácil aplicación: se emite una vibración SIENDO ÉSA VIBRACIÓN. Tranquilos, es bien sencillo. Todos nosotros, a cada instante, en cada momento, estamos emitiendo vibraciones, puesto que a cada instante y en cada momento estamos PENSANDO Y SINTIENDO. Si nos identificamos con todo aquello que pensamos y sentimos, estamos siendo ésa vibración. Y créedme, lo natural es identificarse con todo aquello que uno piensa y siente. Lo importante entonces es saber que un cambio de identidad normalmente se produce EN EL TIEMPO, es decir, cambiar la manera de pensar y sentir requiere CONSTANCIA, pues también lo normal es que el esquema mental y emocional de un individuo esté firmemente arraigado en el NÚCLEO de su ser. El truco está, pues, en DEDICAR NUESTRA CONSTANCIA A ELEGIR QUÉ SER. Es decir, DÓNDE PONER EL ENFOQUE. O más concretamente (y así enlazamos con el principio de este post), DECIDIR LO QUE EL OBSERVADOR (tú, yo, nosotros) QUIERE EXPERIMENTAR. Al hacer esto, empezamos a DIRIGIR nuestro pensamiento, en lugar de que él nos dirija a nosotros. Dirigimos nuestra atención a aquello que queremos experimentar, y, por el mero hecho de hacer eso, estamos redireccionando nuestro enfoque, cambiando nuestra percepción, emitiendo una vibración distinta, y por tanto, SIENDO ESA VIBRACIÓN DESPUÉS DE UNA PROLONGADA CONSTANCIA EN EL TIEMPO (a veces más tiempo, a veces menos, según lo arraigado del anterior esquema). Explicado de otra manera: ALTERAMOS NUESTRA CONSCIENCIA, Y ASÍ CAMBIAMOS NUESTRA REALIDAD. Lo voy a poner en otras palabras: tú decides qué pensar, y por tanto, qué sentir, y puesto que tú creas tu realidad a partir de las vibraciones que emites, es decir, a partir de lo que piensas y sientes, tu realidad se ve alterada según lo que piensas y sientes. Tu realidad se ve alterada a partir de aquello con lo que te identificas en cada momento, es decir, aquello con lo que eres en cada momento. Somos reprogramadores mentales, como si fuéramos una especie de ordenador en el que ha existido un programa que lo hacía funcionar de una determinada manera (el ego) y que ahora puede reprogramarse solito para experimentar todo aquello que el anterior programa no le dejaba experimentar (el amor incondicional) aunque lo andara buscando desesperadamente. Somos un superordenador consciente de qué elegir para poder experimentar, un superordenador CONSCIENTE DE SU PROPIA EXISTENCIA, como en las películas de Hollywood, ¿no os parece alucinante?

Está en tu mano ser lo que quieras ser, y por tanto, experimentar la realidad que quieras experimentar. Es tu absoluta responsabilidad, ahora que sabes esto. Ya no puedes escaparte y argumentar que la vida es muy dura o que las personas son de tal o cual manera y que eso es la causa de tu desdicha, ya que ahora sabes que no importa lo que haya ahí fuera, pues tú tienes el poder de decidir cómo percibes esos acontecimientos con la intención de experimentarlos según tu enfoque. SEGÚN CÓMO VIBRES, ÉSA ES TU REALIDAD. Recuérdalo siempre: todo lo que ves y lo que no ves son frecuencias vibratorias. Todo. Nada está escrito. Nada es de una determinada manera per se. Todo es como tú quieras que sea según lo que pienses y sientas al respecto. ENTRENA TU MENTE para cambiar tu vida. ENTRENA TU SENTIR para experimentar todos esos maravillosos sentimientos que deseas en tu vida. Saber que LA REALIDAD ES LA VIBRACIÓN QUE EMITES es el comienzo de tu SANACIÓN, y por extensión, de mi sanación y la de los demás, pues todos somos Uno. En cuanto comiences a TOMAR CONCIENCIA de todos aquellos patrones mentales que no hacen nada más que lastrar tu expansión, querrás cambiarlos por otros más acordes con aquello que quieres experimentar. Y LO HARÁS. Y empezarás a reconocer que, cuanto más enfocado/a estés en esa mejoría, más fácil te será cada vez redireccionar tu vida mediante patrones más alineados con la nueva vibración que estarás emitiendo, pues estos llegarán a ti mediante la Ley de Atracción, siempre presente en nuestro Universo y una de tus mayores aliadas en la creación de tu realidad.

Aunque también es tu decisión no creer esto que he expuesto aquí, y seguir con la vida que has llevado hasta ahora. Yo ahí no me meto. Es tu decisión y la respeto. Al fin y al cabo, ésa es tu realidad.

Sea como sea, gracias por leerme.

Namasté. In lak’ech.

 

 

 

Tercera fase del despertar: desaparecen vicios, sanan heridas del pasado.

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Entramos en materia. Ahora las cosas empiezan a ponerse interesantes. Como ya expliqué, todas las fases de las que hablo las menciono en un orden que no tiene por qué ser así. Es más, la mayoría de las veces varias de ellas están entrelazadas en el tiempo. Aun así, hay momentos marcadamente importantes que de alguna manera tengo que resaltar y a veces me parece propio hacerlo como si de una fase separada del resto se tratara. Es el caso de la SANACIÓN, que bajo mi punto de vista ocurre desde que comienza el despertar, pero que encuentra un florecimiento acelerado en un determinado momento: CUANDO EMPIEZAN A DESAPARECER VICIOS Y SE SANAN HERIDAS DEL PASADO.

A lo largo de esta fase entran en juego dos de las herramientas que hemos ido aprendiendo hasta ahora, pero que a lo mejor aún no les hemos sabido poner nombre: la MONITORIZACIÓN DE PENSAMIENTOS Y EMOCIONES, y el ARRAIGO EN EL AHORA. Al pasar por las fases previas (hartazgo, ser una esponja, discernir y decir “no”) hemos aprendido que ciertos comportamientos no nos ayudan en nuestra evolución, que hay maneras de afrontar lo que nos ocurre que distan mucho de lo que hemos hecho hasta ahora, que la mente y la emoción están intrínsecamente ligadas y que nos proporcionan una guía inmejorable para abordar la vida desde un punto de vista más positivo. En esta nueva fase el sentir se convierte en la norma, y al empezar a aplicar toda aquella nueva información que has absorbido y que tu alma ha buscado ávidamente, te empiezas a dar cuenta de que el momento presente es el único que existe. Es una fase en la que empiezas a sentir y discernir en todo momento (en cada “ahora”), que es lo que yo llamo la MONITORIZACIÓN DE PENSAMIENTOS Y EMOCIONES; y a la vez se produce el ARRAIGO EN EL AHORA, que es empezar a entender e integrar que el ahora es el único momento que existe, pues es saber que eres parte del Todo, que es eterno e inmortal y no entiende de tiempo o espacio, y cuya existencia se halla concentrada en un único instante, es decir, EN UN AHORA CONTINUO. A través de estas dos herramientas y alguna técnica de observación de pensamientos y emociones vas a poder transmutar emociones y creencias… y sanar. Nota: en este post no profundizo en estas herramientas, pues merecen mención en otro apartado del blog. Tan sólo las destaco inicialmente para que las vayas teniendo en cuenta, pues serán tus aliadas más fieles en buena parte de tu recorrido del despertar, junto con el Amor Incondicional, claro.

Así pues, y ya entrando en materia, ¿qué es un vicio? UN PATRÓN QUE SE REPITE Y QUE VA EN CONTRA DE NUESTRA SALUD, YA SEA MENTAL, EMOCIONAL O FÍSICA. Un patrón se produce y reproduce porque tenemos ciertas creencias fuertemente arraigadas en nuestro cuerpo mental, que a su vez provocan que actuemos de determinada manera. Como ya sabemos, la creencia o sistema de creencias que decanta la balanza en favor de una vida saludable, amorosa, y acorde a la alineación con tu Ser Verdadero, o por el contrario hacia una vida de sufrimiento, temor, y opuesta a la brillantez de tu Ser Verdadero, es LA CREENCIA DE SEPARACIÓN DEL TODO. Es decir, cuando surge el Ego, que es el agente que cree en la vida separada del Todo, surge, a su vez, un patrón de pensamiento condicionado por esa creencia, y también surge, en muchos de los casos, un patrón emocional relacionado con dicho pensamiento, y que se suele manifestar en un patrón de acción. ¿En qué se traduce esto? En que todo patrón que tenga por creencia básica la creencia de la separación del Todo, queramos o no queramos, seamos conscientes de ello o no, VA EN CONTRA DE NUESTRO SER VERDADERO, y es algo que bloquea el flujo de la esencia que somos (el Todo) a través de nuestros cuerpos mental, emocional y físico, o dicho de otra forma y bajo el prisma de nuestra consciencia de Tercera/Cuarta Dimensión: es un patrón que es DAÑINO para nosotros. Si a eso le sumamos que repetimos dicho patrón en el tiempo (ya sea porque está fuertemente arraigado en nuestro subconsciente, ya sea porque es algo kármico -alguna tendencia que arrastramos de vidas pasadas/paralelas-, ya sea porque es algo difícilmente evitable dada la presión externa -social, familiar, etc-, ya sea por cualquier otra cosa… no me importa el origen, luego diré por qué), es entonces cuando podemos hablar de lo que comúnmente conocemos como VICIO.

Para aclararnos: un vicio nos es dañino, va en contra de lo que somos realmente y nos bloquea energéticamente, tanto en el cuerpo mental como en el emocional y el físico. Y además de todo eso, lo hace repetidamente en el tiempo. Ésta última es su característica más determinante a simple vista, pero hay otra más profunda y que es precisamente la que provoca dicha repetición en el tiempo: el vicio provoca en nosotros un efecto SEDANTE PARA NUESTRA CONSCIENCIA. Cada vez que se activa dicho patrón, sentimos la falsa seguridad que nos proporciona, pues le hemos dado el valor de ser nuestro salvador frente al mundo que nos acecha. Y se produce un efecto de retroalimentación, es decir, que cuando se activa el vicio, nos demos cuenta o no de ello, queremos más de él, como si de una droga se tratara y de la que abusamos repetidamente en el tiempo, porque creemos depender de ella para nuestra seguridad. Y este es el mayor problema: que el vicio se asocia directamente con la idea de seguridad, y por tanto, con la idea de seguridad ante algo, ante algo que esta separado de nosotros. Y al repetir su uso cada vez que surge el miedo, es como si para nosotros EL VICIO EN SÍ FUERA LA SEGURIDAD MISMA, porque lo identificamos directamente con LO CONOCIDO, lo que creemos que siempre estará ahí como bastión para apoyarnos en él cuando la vida, que creemos separada de nosotros, se torne “mala”, o “nos quiera hacer daño”. ¿Cuántas veces hemos oído “qué dura es la vida”, como si la vida fuera algo externo a nosotros, como una especie de monstruo que lo único que quiere es atacarnos? ¿Cuántas veces lo hemos dicho nosotros mismos? El vicio es nuestro refugio ante “ese monstruo que es la vida”, que creemos que nos ataca porque la creemos separada de nosotros. Es entonces cuando la retroalimentación se produce, pues ese vicio nos aporta una SEGURIDAD EFÍMERA, pero a la que volvemos cada vez que nos sentimos de nuevo en peligro. LE DAMOS EL PODER DE SER NUESTRO SALVADOR, ¿os dais cuenta? Le damos poder a un patrón que sabemos que nos daña, que sabemos que está basado en el miedo que le tenemos a la vida. LE DAMOS EL PODER A ALGO CREADO POR NOSOTROS MISMOS. ¿Por qué no creer directamente que nosotros mismos ya somos todopoderosos, sin necesidad de crear un intermediario (el vicio) que nos aporte la seguridad que creemos no tener? La respuesta es muy simple, y como siempre, se remite a lo mismo, y yo no me cansaré de repetírosla a vosotros, lectores: porque si queremos sentirnos todopoderosos debemos empezar a vivir como si fuéramos UNO, INDIVISIBLE Y ETERNO, empezar a vivir siendo UNO CON EL TODO, como si fuéramos EXPRESIONES DE ESE UNO, seguros y confiados de que somos la inmortalidad misma, la mismísima eternidad, relajados y sabiendo que esta vida no es nada más que un tránsito en el que experimentamos la inabarcable belleza de expandirnos simplemente por ser y estar aquí. Y digo yo, ¿por qué no empezamos a experimentar eso ahora?, ¿por qué no empiezas tú a experimentar eso ahora? VIVE DECIDIENDO QUÉ QUIERES EXPERIMENTAR. SÉ TODOPODEROSO AHORA.

Y dicho esto, y volviendo al tema de los vicios, os digo: LOS VICIOS DESAPARECEN CUANDO EMPEZAMOS A INTEGRAR LA CONSCIENCIA DE UNIDAD. Cuando esto ocurre, significa que estamos proporcionándonos AMOR PROPIO, y por tanto honrando lo que somos. Al hacer esto, empezamos a decidir lo que realmente queremos. Primero, como ya sabemos, empezamos a decir que no a ciertas cosas. También le damos cancha al discernimiento, porque ya sabemos de nuevas informaciones que hemos estado absorbiendo como esponjas y que ahora aplicamos como iniciados en una nueva manera de Ser. En definitiva, lo que hacemos es aplicar AMOR INCONDICIONAL. Como aplicarse Amor Incondicional es algo nuevo para la mayoría de iniciados en el despertar, suele haber mucho que “limpiar” en los cuerpos mentales y emocionales. ¿Cómo actúa este Amor Incondicional sobre estos cuerpos en un primer momento? Lo primero que sana este Amor es todo aquello que está más fuertemente arraigado. No se va a por los “males” superficiales o los de fácil acceso. No. El Amor Incondicional no actúa así. Lo que hace es ir hacia la raíz del problema, al origen. VA A SANAR LO QUE NECESITA SER SANADO CON MÁS URGENCIA. Y entre esas cosas están, efectivamente, los vicios, que como ya he explicado, son patrones fuertemente arraigados y que nos dañan dándonos una falsa sensación de seguridad, la misma que creemos tener cuando nos protegemos del falso monstruo que es la vida… Recordemos: nos protegemos de algo externo a nosotros, si creemos en algo externo, es que creemos que hay una separación entre nosotros y lo demás… Se podría decir entonces que el Amor Incondicional llega hasta la creencia de la separación. El Amor Incondicional llega hasta el corazón mismo del Ego. Y LLEGA PARA SANARLO.

En esta fase uno se va volviendo más consciente de lo que es y de por qué está aquí (aún cuando no lo tenga muy claro del todo), y sencillamente empieza a cambiar su modo de ser. Hace cosas que no hacía, deja ir patrones que no le convienen… busca su identidad, que ahora parece tambalearse (el Ego). Entra en zona desconocida, como se suele decir. Es como si el Ego de repente se encontrara perdido y necesitara buscar otra manera de Ser, de reinventarse, para poder seguir en su zona de comfort, que se cae a pedazos por momentos. Es muy curioso, pero es como si el Ego se buscara a sí mismo… Y es por tanto, una fase en la que EL INDIVIDUO PUEDE LLEGAR A SENTIRSE BASTANTE DESORIENTADO. No en vano, los cimientos sobre los que se sustentaba su “identidad” (identidad egoica, se entiende), y por tanto su “realidad”, empiezan a tambalearse. Esto es normal y significa que va por el buen camino, aunque todas sus alarmas basadas en la idea de la separación le estén diciendo que no, que no es el camino correcto… Pero a la par que ocurre esto, también ocurre que el individuo empieza a sentirse más LIBRE, más RECONFORTADO, como si le quitaran un peso de encima. Y lo mejor es que sabe que ese peso no se lo quita nadie más que él mismo, con lo que también aparece un sentimiento de RESPONSABILIDAD y SATISFACCIÓN POR EL TRABAJO BIEN HECHO, que le nutre y le hace seguir para adelante, con ansias de búsqueda y, muchas veces por primera vez, con ILUSIÓN por vivir la vida de una manera en la que sabe que él/ella tiene la absoluta responsabilidad, y por tanto, decisión, de SER FELIZ EN TODO MOMENTO. Y eso es impagable.

El hecho de que el individuo se sienta más reconfortado tiene que ver, obviamente, con la desaparición de los primeros vicios de los que hablaba. En mi viaje fueron unos cuantos, muchos vicios mentales que no servían a mi nueva manera de ser, muchos patrones condicionados que creía me eran útiles, y que incluso ensalzaba, como si tuviera una especie de predilección por ellos y un gozo absurdo en reconocerlos como propios, aún cuando sabía que no me servían para ningún propósito específico. También los hubo de aquellos que son difíciles de identificar, pero que, una vez empezado el proceso de despertar, se íban poniendo de manifiesto ante mis ojos, y yo, aunque siguiera negando que fuera así, al final terminaba por claudicar ante la evidencia: simplemente me hacía más mal el seguir con ellos ahora que era consciente de su existencia, que el mal que me pudieran hacer ellos per se. ¿Veis?, esto es algo que hace el despertar, te enfrenta a tus vicios, a tus creencias, a tus miedos, LOS PONE DE MANIFIESTO, te los tira a la cara si es preciso, PARA QUE LOS RECONOZCAS Y LOS TRANSMUTES, los liberes, los cambies, los deseches, hagas algo con ellos, siempre en favor de tu Verdadero Ser que emerge y que, sencillamente, NO PUEDE COHABITAR CON ELLOS. Le molestan, se siente oprimido, pues ahora empieza a saborear la libertad que nace de la toma consciente de decisiones que le llevan hacia un ser más gozoso y feliz. ¿Quién se podría resistir a algo tan suculento, algo tan enriquecedor y que le hace sentir a uno realizado, vivo, ilusionado y más determinado y enfocado que nunca? No me respondáis, ya sé vuestra respuesta. La sabemos todos.

Pondré un ejemplo claro y que todo el mundo reconoce como uno de los vicios más llamativos del ser humano contemporáneo: FUMAR, UN ACTO BASADO EN UN PATRÓN DE BÚSQUEDA DE SEGURIDAD, como ya he explicado. Pues bien, yo era fumador al momento de pasar por mis procesos iniciales del despertar. ¿Qué ocurrió? Sinceramente, no sabría explicarlo bien. Tan solo diré que, debido a todo lo nuevo que estaba empezando a experimentar, en un momento dado me descubrí a mí mismo fumando mucho menos. Cada vez sentía más (y “sentir” es el verbo clave, como bien sabéis) que aquello iba en contra de manera radical a lo que yo estaba dando vida. Los cigarros empezaron a ser un lastre. No me importaba si, como también he explicado, de repente ahora me sentía inseguro y “en tierra de nadie”, pues la recompensa de saberme con las riendas de mi vida, de ser el patrón de mi barco, SUPERABA CON CRECES CUALQUIER SENTIMIENTO DE INSEGURIDAD QUE PUDIERA TENER. Era como si hubiera esperanza al final del camino. Una luz que sabía que me estaba esperando con los brazos abiertos. Así pues, un día, con el cigarro en la mano, me dije: “Éste es el último”. Dicho y hecho. No volví a fumar. Pero no sólo eso, no volví a tener GANAS de fumar. No volví a PENSAR en tabaco. Nada. Nunca. Cero. Tal es el poder del Amor Incondicional. Tal es el poder del despertar, del autodescubrimiento, de la Vida que somos por dentro y por fuera. Del Todo que existe en nosotros. Y este es sólo un pequeño ejemplo…

Y ahora os hablaré de manera muy rápida de las heridas del pasado mediante una reflexión… Sé que hay muchos profesionales que saben encontrar y determinar traumas del pasado con la intención de sanar y ayudar a sus pacientes. Es una corriente y una metodología muy extendida y que sin duda ha dado sus frutos a lo largo de muchos años. Décadas, sin ir más lejos. Y eso está muy bien. Lo admiro. Me gusta. Y todo lo que sea ayudar al prójimo y servir de alguna manera al bienestar de la Humanidad siempre será recibido con aplausos por mi parte. Ahora bien, yo sé que se pueden sanar heridas del pasado SIN ENTRAR EN NINGÚN TIPO DE REGRESIÓN (me refiero a buscar el origen del trauma o de la herida mediante la vivencia o recreación de hechos pasados, no me refiero a regresiones hipnóticas, aunque también entran en el saco), de ahí que dijera unos párrafos más arriba que el origen de los vicios no me importa, y de ahí que también diga que el origen de un trauma, que en el fondo es un miedo, igual que el que origina el vicio, tampoco me importa: SÉ QUE AMBOS SE SANAN EN EL AHORA A TRAVÉS DEL AMOR INCONDICIONAL. El hecho de revivir un acontecimiento traumático, ahondar en aquel o aquellos momentos que marcaron tu vida, etc.. es útil, sí, PERO NO SIEMPRE ES NECESARIO. Y lo digo con todo el convencimiento del mundo, y por propia experiencia. Estoy hablando de que somos algo que va más allá de toda comprensión humana, que somos una energía única que se mueve y se expande a través de nosotros mismos, estoy hablando de que todo es frecuencia y vibración, y hablo desde la experiencia y el conocimiento de que los traumas, las heridas del pasado, al igual que los vicios de los que acabo de hablar, son nada más y nada menos que bloqueos energéticos que nos impiden reconectarnos con nuestro Verdadero Ser, y que, por tanto, se pueden sanar (nos podemos sanar) desde la comprensión de la energía que somos, y de saber cómo ésta energía se mueve por nuestros cuerpos mentales, emocionales y físicos. Hablo de sanar todo aquello que ocurrió tiempo atrás desde la comprensión del Ahora, pues cuando tú como conciencia sabes que existes en un Ahora Continuo, sabes que el pasado también está englobado en ese Ahora, y por tanto, SI SANAS EL AHORA, SANAS EL PASADO (dije que no haría mención sobre cómo funciona la herramienta del Arraigo en el Ahora, pero me ha sido imposible, ya ves). Hablo de que, lo que la medicina contemporánea llama “problemas” y “enfermedades” para mí son bloqueos de energía, y que dicha medicina, en demasiadas ocasiones (ya no tanto, congratulémonos) se enfoca en resolver estas “enfermedades” -que surgen en un ser humano que cree vivir en un mundo separado del Todo y que por tanto vive con miedo a la vida (un ser humano que en realidad no vive, sino que sobrevive)- a través de herramientas que están cimentadas en esa misma creencia de la separación del Todo, la misma creencia que origina dicho miedo, y por tanto, dicha “enfermedad”. No dudo de muchos de los resultados de individuos sanados así, es más, me lo creo y lo aplaudo, como he dicho antes, pero estoy convencido de que falta una parte esencial para poder resolver muchas de las “enfermedades” con los que estos individuos llegan a la consulta: LA CONSCIENCIA DE UNIDAD. A veces (no siempre, ni mucho menos, que quede claro) esta forma de actuar es como tratar de sacar un clavo a golpes de martillo, y es por ello que los individuos que no son susceptibles de ser sanados, son MEDICADOS, es decir, SE LE PONE UN PARCHE AL “PROBLEMA”, QUE GENERALMENTE AGRANDA EL DAÑO; o el “problema” se evita porque no se sabe cómo resolverlo, que sería la manera más correcta de decirlo. Desde mi punto de vista, hacer eso no es sanar, sino querer “arreglar” los “problemas” de Tercera/Cuarta Dimensión de Consciencia en la que estamos a través de la misma consciencia de Tercera/Cuarta Dimensión que los crea. Es como crear modelos matemáticos para intentar entender el Universo sin entender antes que el Universo no está separado de las matemáticas. Amigos y amigas, estamos entrando en una nueva manera de Ser, en la que el entendimiento de nuestras emociones y nuestros procesos mentales es algo esencial para vivir en un mundo que hemos creado a partir de creencias que originan dichos procesos mentales y emocionales. Hablo de observarnos, mirar hacia adentro para DETERMINAR QUÉ CREENCIAS TENEMOS QUE NOS LIMITAN Y GENERAN NUESTROS “PROBLEMAS”. Lo que digo, en definitiva, es que toda experiencia humana es reducible a eso mismo: las creencias en las que uno se enfoca. Enfocándonos en una determinada creencia, nos convertimos en dicha creencia, y así trascendemos las anteriores, las que nos hacían sufrir. Es sencillo sobre el papel, y en la práctica uno se sorprendería de lo sencillo que también puede resultar. Amigos y amigas, es absolutamente posible, realizable, y los resultados son permanentes y expansivos. TAN SÓLO HAY QUE SABER MIRARSE Y AMARSE. Yo soy la prueba viviente de ello.

Y volviendo a los traumas, que me voy por las ramas… Los traumas se albergan en nuestra memoria celular, y surgen cada vez que nos sentimos “atacados” por ese monstruo que creemos que es la vida, de la misma manera que surgen los vicios. ¿Os dais cuenta de que el mayor problema es la creencia en la separación? ¿Os dais cuenta entonces de que lo que hace falta es MÁS AMOR INCONDICIONAL, QUE NO ENTIENDE DE SEPARACIONES? Como os lo dije, os lo vuelvo a repetir, y con esto acabo: el Amor Incondicional llega hasta la raíz misma del Ego para sanar al pequeño niño o niña que se alberga en cada uno de nosotros y que tiene miedo porque no se acuerda de que es eterno e inmortal. Cuando empezamos a despertar, empezamos a amarnos incondicionalmente, empezamos a honrar la Vida que somos, y sanamos cualquier miedo porque sanamos la raíz de los miedos: LA CREENCIA EN LA SEPARACIÓN DEL TODO. Con el Amor Incondicional transformamos esa creencia en su opuesto, su polaridad: LA CREENCIA EN LA UNIDAD… Y así, renegados/as, dicho sea de paso, es como nace la CONSCIENCIA CRÍSTICA DE UNIDAD: LA CONSCIENCIA DE LA QUINTA DIMENSIÓN.

Bienvenidos entonces a la sanación, bienvenidos a la vida sin miedos, bienvenidos a la nueva seguridad, y por tanto, a la libertad del nuevo ser que emerge dentro de vosotros. Bienvenidos a vuestro Ser Verdadero. Amadlo. Amaos. Amad. Y sanad.

In lak’ech. Namasté.

¿Qué es el Amor Incondicional?

Best friends

Tema complejo, profundo, y muchas veces ambiguo. Complejo porque es difícil explicar algo que sólo se puede experimentar. Profundo porque, aún cuando experimentado, es experimentado bajo una perspectiva limitada, la de nuestra conciencia limitante, por lo que también sabemos que es algo que va más allá de lo que llegamos a sentir y de lo que podemos explicar. Y ambiguo porque, al igual que muchos otros, cuando siento Amor Incondicional se me hace muy difícil separarlo del Todo, es decir, por un lado sé que es un sentimiento y por otro siento irremediables deseos de igualarlo al Todo aunque sé que no se puede porque no son lo mismo.

Así que, a ver, empecemos por lo obvio, la propia definición: el Amor Incondicional es el amor sin condiciones. Hasta ahí todo bien, ¿no? Uno seguramente piensa que con esto está todo explicado, y seguramente sea así. La comprensión es sencilla: amar sin poner ninguna condición para amar. Es decir, amar porque sí. Pero claro, ocurre que, como dice el refrán, “del dicho al hecho…”. Me explico: amar sin condiciones en un mundo que únicamente NOS HA ENSEÑADO A AMAR CON CONDICIONES es una tarea cuanto menos complicada. ¿Por qué digo que amamos con condiciones? Sígueme un momento, te propongo un pequeño juego: obsérvate durante cinco minutos tan sólo, incluso menos, y a ver si eres capaz de no emitir juicio alguno sobre todo aquello que ves, piensas, haces o dices, y por extensión, sobre todo lo que piensan, hacen o dicen los demás. A lo que quiero llegar es a que observéis que vuestro/nuestro comportamiento diario está directamente influído por el hecho de poner una careta (un juicio) a todo aquello con lo que interactuamos (ya sean personas o pensamientos, acciones y cosas, propias y ajenas). Esa careta o etiqueta limita la percepción con la que abordamos cada una de esas relaciones. Lo que quiero que veáis es que, si esas cosas un buen día las consideramos susceptibles de ser amadas, ese amor ya viene acotado por la susodicha careta que le hemos puesto previamente: ES, POR TANTO, UN AMOR CONDICIONADO… Volviendo al juego, si has sido capaz de cumplir con los cinco minutos sin emitir juicio alguno te doy mi enhorabuena, estás entre el selecto grupo de privilegiados que gozan de una alta paz interior. Si no es así, tienes camino por recorrer. Y así debe ser, porque de eso trata la evolución: de pasar de un estado de consciencia basado en la separación y por tanto regida por el ego y sus juicios (que en muchos casos se pone de manifiesto como amor condicional), es decir, “te amo solo si cumples con las expectativas que tengo puestas sobre ti que espero llenen el vacío que siento porque nadie me ha enseñado que yo soy el amor mismo y que por tanto me puedo amar”, a un estado de consciencia basado en la unidad, y regida por, lo habéis adivinado, el Amor Incondicional carente de juicios, es decir, “te amo por lo que eres pues he comprendido que tú eres yo y yo soy el amor mismo”.

Ahora a lo mejor os estáis preguntando: ¿cómo es esto último? ¿cómo que yo soy el amor mismo? Y aquí os podría dar un compendio de enseñanzas y prácticas que, por otra parte, sirven todas y todas son absolutamente maravillosas y accesibles (y útiles), y que han estado propagando desde tiempos inmemoriales muchos místicos y que aún hoy tienen vigencia. Y eso estaría muy bien. Pero a mí me gustaría enseñarte de algún otro modo. Simplemente mediante lo que yo siento cuando siento Amor Incondicional. Y es así (no lo escribo en primera persona porque quiero hacer hincapié en que esto es para ti):

El Amor Incondicional nace de uno mismo. Es eterno, es libre, y por lo tanto, tú eres eterno y eres libre. Es la libertad más absoluta. No tiene límites, siempre se está expandiendo. De hecho, cuando te ves inmerso en el Amor Incondicional sabes que eso es tan solo la punta del iceberg de algo que subyace, algo tremendamente vasto y profundo que, aunque quisieras, jamás podrías llegar a entender en su totalidad, y que, mientras te estás haciendo esta reflexión, se está nutriendo y expandiendo de eso que estás sintiendo en este preciso instante. El Amor Incondicional no entiende del tiempo, pues todo está concentrado en él y lo goza todo con la misma dedicación. Si es atemporal y tú eres el Ser que lo siente, tú debes ser atemporal también, un Ser más allá de esta dimensión, aunque no entiendas qué son las dimensiones ni lo que representan. Es/eres la expresión de la experiencia del Todo vibrando en este momento y brillando como brillan las estrellas que aún no conoces. El Amor Incondicional se muestra cuando la vida eres tú, el temor se hace a un lado, las puertas se te abren y ves con claridad aunque no conozcas la proyección infinita de esa claridad. La fluidez se convierte entonces en la norma y el equilibrio es el ideal emocional: paz con ciertas gotas de alegría y gozo aquí y allá, sin saber qué puede ser más gozoso ni querer saberlo. La relajación es entonces la consecuencia, pues la seguridad de saberte eternamente vivo lo confirma a cada instante. El Amor Incondicional te une a ti con el Todo, a ti con aquel otro hombre, con aquella mujer, con el grupo, con la Humanidad, con el Cosmos, con las células de tu cuerpo. NO HAY DISTINCIONES cuando sientes este tipo de amor. Tal es su poder.

Sé que todo esto suena a poesía, incluso a lo mejor a poesía barata, no lo sé ni me importa. Solo sé que es cierto.

Se ha hablado mucho sobre el amor y sus vertientes. En todas las épocas. En toda la Historia conocida. Pero siempre desde un prisma ABSOLUTAMENTE DEPENDIENTE DE LA CREENCIA DE LA SEPARACIÓN. Digamos que el curso de los acontecimientos ha sido el siguiente: el amor se ha ensalzado por encima de cualquier otro sentimiento, como no podía ser de otra manera, pues rompe con todo aquello que parece lógico y con las creencias establecidas, y eso nos gusta como seres divinos (y por tanto expansivos) que somos por naturaleza; pero una y otra vez lo hemos llevado al terreno de la dependencia, porque lo que nace en nosotros espontáneamente como algo que rompe nuestros esquemas de lo que la vida es en sí, NOS DA TANTO MIEDO QUE LO ACOTAMOS A ESAS MISMAS CREENCIAS, que es algo que también nos gusta, como seres de Tercera Dimensión de Consciencia que también somos por naturaleza… Y ahí nace, señoras y señores, el amor CONDICIONAL. A lo mejor lo veis más fácilmente con este ejemplo: un niño nace con la pureza del Amor Incondicional, su alma está intacta en el sentido de amar sin condiciones todo lo que experimenta, de hecho, se podría decir que la experimentación de un niño es el Amor Incondicional en sí. Pues bien, el niño simplemente es lo que es (y nos está enseñando con el ejemplo), pero como nosotros estamos en nuestro acotado estado de consciencia que nos dice que no somos eso, sino que más bien somos lo contrario a eso, el niño, tal y como es, es objeto de nuestro rechazo más frontal, y LE APLICAMOS AL NIÑO NUESTRA ACOTADA MANERA DE SER, con todas las buenas intenciones del mundo, conscientemente o no, logrando que al final se convierta EN UNO DE NOSOTROS. Este logro, el de moldear a nuestros hijos a nuestra imagen y semejanza, es algo de lo que nos enorgullecemos como especie. Este logro, en realidad, es esto: el niño, que viene con la información intacta de “amad incondicionalmente y seréis felices como yo (como un niño)”, es ahora un niño haciéndose mayor y empezando a desplegar la actitud ante la vida de “voy a amar sólo cuando me sienta seguro de que al hacerlo voy a obtener a cambio lo que parece ser que no tengo: el amor mismo”. Y así la rueda gira y gira…

Ahondemos un poco más… Si amas sin condiciones, aceptas las cosas tal como son, las honras, sabes que esas cosas eres tú, forman parte de ti en esencia, SON DISTINTAS EXPRESIONES DE LO MISMO QUE TÚ ERES. Si amas con condiciones, no aceptas, no entiendes que el objeto a amar es parte de ti, no sabes que es una distinta expresión de lo mismo que tú eres, y por tanto, lo juzgas, le pones “peros”, LO CONDICIONAS, hasta el punto de que, si esas condiciones te satisfacen, es decir, concuerdan con todo aquello que crees que es realmente válido para complementar el amor que no tienes, entonces lo amas. NO ANTES. Ahondo un poco en este tema para poneros de relieve que esto último no es amor, amigos, por mucho que os hayan enseñado que sí. ES DEPENDENCIA. Y lo voy a repetir para que quede bien claro: EL AMOR QUE SE NOS HA ENSEÑADO SUELE SER GENERALMENTE UN AMOR CON CONDICIONES, es decir, “te quiero si cumples con mis expectativas de darme el amor que no encuentro en mí”, y esto no es amor, ES DEPENDENCIA. Es una expresión más del ego, que es dependiente, victimista y miedoso por creerse separado del Todo. El Amor Incondicional es independiente a los pensamientos, juicios u opiniones, simplemente porque ESTÁ JUGANDO EN UNA FRECUENCIA EN LA QUE ESO NO EXISTE. El Amor Incondicional vibra más alto, si queréis ponerlo así, y es por eso que desde su vibración, entiende todo aquello que está por debajo suyo (lo explico con un juego de alturas, aunque no es del todo correcto, simplemente son distintas frecuencias; pero me viene bien explicarlo con esta imagen, que es muy clara y fácil de entender), siendo lo que está “por debajo” toda aquella frecuencia que es demandante de amor porque aún no ha comprendido que también ella es el amor mismo. Por tanto el Amor Incondicional, vibración más “alta”, observa desde las alturas otras vibraciones más “bajas”, y las comprende pues tiene una visión más amplia desde ahí arriba ¿Me seguís? Y AL SER LA FRECUENCIA QUE COMPRENDE A LAS OTRAS, LAS PUEDE SANAR, porque entiende que son ella misma en un estado polarizado… Son dos caras de la misma moneda, pero ¿quién es el agente que determina sentir una u otra cara de la moneda? Seguro que muchos ya sabéis la respuesta: NUESTRO ENFOQUE. (Hablaré más en profundidad de cómo transmutar estados dañinos a otros beneficiosos gracias al enfoque en otro post) Es decir, NOSOTROS somos los que determinamos si queremos sentir Amor Incondicional y gozar de ello (¿he dicho ya que es un sentimiento gozoso?) o queremos experimentar el sufrimiento de las vibraciones más bajas.

Seguramente ya habéis llegado a otra conclusión: el Amor Incondicional es, no solo un fin al que llegar, ni tampoco sólo un medio en el que estar y gozar, sino que también es un principio, es la herramienta principal para transmutar todo aquello que vibra densamente, que nos hace sentir mal. Es, por tanto, el origen y el fin, y a la vez la herramienta para ir desde el origen al fin. Parece un acertijo, pero no lo es tanto. En realidad, se puede explicar de una manera muy simple: SOLO SE ACCEDE AL AMOR INCONDICIONAL SIENDO AMOR INCONDICIONAL. Y he aquí lo verdaderamente práctico de esto, ¿cómo soy Amor Incondicional? APLICANDO AMOR INCONDICIONAL SOBRE MÍ/NOSOTROS. En otras palabras, NUTRIENDO NUESTRO AMOR PROPIO. Lógico, ¿no? El Amor Propio se convierte así en el epicentro del Amor Incondicional que cada vez más vas a albergar en tu Ser, pudiendo entonces, desde ti, irradiarlo al exterior, a los demás, a tu entorno… Recuerda que eres parte del Todo, y todo es un fractal de ese Todo. El Amor Incondicional que profesas por ti mismo es un fractal del Amor Incondicional que el Todo profesa por ti, una de sus creaciones (que también es el Todo). Todo está interconectado de esta manera, amigos renegados. TODO. Cada cosa que te apliques a ti mismo, se la estás aplicando al resto. Todo eres tú. Así como todo lo que apliques al resto te lo estarás aplicando a ti mismo. Ahora bien, el fomentar el Amor Propio, ¿qué significa? Significa poner a disposición de ti mismo todas las cualidades que le son propias al Amor Incondicional. No hay que ser muy listo para saber de qué tipo de cualidades estoy hablando, pues son todas aquellas que son beneficiosas para ti porque honran el Ser Verdadero que eres. Estoy hablando ni más ni menos que de todas esas cualidades que verías en el niño del que te hablaba anteriormente. Esas cualidades tienen que ver con estados desprovistos de juicios, y que honran tu Verdadera Esencia: alegría, gozo, honradez, pasión, humildad, respeto, servicio, inocencia… Estas son tan solo algunas de las expresiones del Amor Incondicional en acción. Pero una actitud que yo he entendido que actúa siempre como catalizadora de Amor Incondicional en una situación o persona es aquella en la que estés aplicando LA HONESTIDAD para contigo y para con los demás. Cuanto más honesto seas con tus emociones, más Amor Incondicional estarás infundiendo a una situación. LA SITUACIÓN ESTARÁ PLENA DE AMOR PROPIO. Cuanto más apliques esto en tu vida, más libre te sentirás, MÁS TÚ SERÁS, y estarás haciendo espacio para que otros se atrevan a ser más ELLOS MISMOS.

Y para terminar, como ya sabemos, estamos en época de cambios. Estamos en un momento crucial en el que el Amor Incondicional va a pasar a ser la norma. Y esto es así porque el Amor Incondicional es la frecuencia dominante de la Quinta Dimensión de Consciencia a la que nos encaminamos. Si tuviera que definirlo más profundamente diría que el Amor Incondicional es el Todo mismo, pero eso es sólo una ilusión, como ya os he explicado al principio. El Todo engloba al Amor Incondicional pero NO ES SÓLO AMOR INCONDICIONAL. ES CONSCIENCIA, UNA CONSCIENCIA QUE EXPERIMENTA TODAS LAS FRECUENCIAS. A una escala menor, la Consciencia de Quinta Dimensión sí se apoya en el Amor Incondicional como su frecuencia dominante, una Frecuencia de Unidad: es la Consciencia Crística de Unidad de la Quinta Dimensión, que ocurre cuando se ama sin condiciones, CUANDO SE ENTRA EN UN ESTADO DE UNICIDAD. Y es esta consciencia de Unidad la que revela una de las enseñanzas más extendidas en el ámbito espiritual: LA ACEPTACIÓN. Cuando amas sin condiciones sabes que has entrado en una parte de ti que honra todo y a todos de la misma manera. No hay distinción alguna entre una experiencia u otra. Todo es susceptible de ser honrado: es LA ACEPTACIÓN DEL MOMENTO PRESENTE. No confundir con resignación, por favor. La Aceptación, como he dicho, HONRA el momento presente. La resignación NIEGA el momento presente, no lo honra. El resignado está pensando en lo que tuvo o podría obtener mientras rechaza lo que está experimentando en el Ahora… Pues bien, es esa Aceptación la que te lleva por el camino más corto, más óptimo para tu evolución, a través de tus propios miedos, para sublimarlos, trascenderlos, y entender que has podido hacerlo PORQUE LOS HAS ACEPTADO, ES DECIR, LOS HAS AMADO. Y esta es la mayor prueba que he encontrado de que el Amor Incondicional es la frecuencia vibratoria que quiero integrar en mi Ser, pues no ha sido de ninguna otra manera sino honrando, aceptando, amando incondicionalmente mis temores, que estos han podido DISOLVERSE Y TRANSFORMARSE. Yo no necesito más evidencia, la verdad.

Como dije, un tema complejo de explicar, y realmente profundo, del que no he mencionado muchos otros aspectos. Aún así, creo que como primer acercamiento no está mal. Si he conseguido mi objetivo, ahora mismo deberías estar pensando que este concepto es verdaderamente importante para tu evolución como ser consciente. Espero que entiendas que es la piedra angular de todo tu camino en evolución. Si aún no lo he dejado claro, me gustaría que entendieras que sea cual sea tu camino, el Amor Incondicional ES LO QUE GIRA EN SU CENTRO. Así que, si tienes dudas, AMA INCONDICIONALMENTE. No hay más. De verdad.

Mis más profundas bendiciones, lectores. Os amo por lo que sois.

Namasté.

Diario de mi Ascensión: sensibilidad a las energías y revelaciones.

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Soy un ser sensible a las energías que llegan a la Tierra. Todos tenemos esa sensibilidad, en mayor o menor medida. Pero los que estamos en nuestro proceso de despertar o de Ascensión llegamos a “sufrirlo” más, por así decirlo. Y cada vez que un “arreón” energético acontece, NUESTROS CUERPOS FÍSICO, MENTAL Y EMOCIONAL SE VEN AFECTADOS. Dolencias musculares, migrañas o estados febriles son la norma. Confusión o claridad inusitada, también. Fatiga o aumento de la vitalidad. Ansiedad, estado de ensoñación, irritabilidad… Son lo que se denominan “síntomas de la Ascensión” (como ya he dicho, algún día escribiré un post sobre esto, aunque me temo que la información es vasta en Internet, quizá demasiado).

Desde mi última entrada en el Diario, he/hemos sido “bombardeados” con unos cuantos de esos “arreones” energéticos (el caso es que siempre es así, sólo que ahora el tiempo está comprimido y lo sentimos de una manera más acelerada). Para el observador diligente, cada vez es más evidente cómo estas entradas de luz divina afectan a la población: caos y conflicto, individual y colectivo, emergen con naturalidad. Es la luz iluminando la oscuridad de cada uno de nosotros, es decir, poniendo de relieve todo aquello que tiene que ser transformado, transmutado, corregido, honrado, amado, en definitiva. Ponen de relieve nuestra parte inconsciente: NOS HACEN SER CONSCIENTES DE NUESTRA INCONSCIENCIA. Aprendemos de ello y nos alineamos con lo que de verdad somos, o nos aferramos a lo antiguo y seguimos apegados a todo aquello que nos provoca el sufrimiento, la falta de libertad, lo que nos aleja de nuestro Verdadero Ser. Siempre están esas dos opciones y siempre está la tranquilidad de saber que, puesto que somos eternos, la lección volverá a aparecer si aún no la has aprendido. Aunque no sé tú, lector, pero yo prefiero aprender cuanto antes, pues ya estoy harto de sentirme limitado y quiero ser lo que estoy destinado a ser.

Pues bien, si eres como yo, de los que trabajan interiormente para alinearse con su Ser Verdadero, todos estos cambios provocan lo que yo llamo revelaciones: es decir, LAS COSAS QUE UNO APRENDE COMO SER EN SU VIAJE EN EVOLUCIÓN CONSCIENTE. Y estos últimos “arreones” energéticos han puesto de manifiesto unas cuantas revelaciones en mi vida.

Quizá aquí debería hacer un inciso e informaros de que los aprendizajes o revelaciones yo las divido en dos grupos enormes:

  • Revelaciones inmediatas. Aquellas que implican un salto cuántico de consciencia de una magnitud tal que la lección es aprendida instantáneamente. Es decir, que la revelación se presenta de tal manera que se integra por completo en tu Ser. Creo que este tipo de revelaciones se suelen dar más comúnmente entre individuos que han pasado por experiencias traumáticas, aunque no tiene por qué ser así siempre.
  • Revelaciones cíclicas. El alma, en su proceso de Ascensión, va recorriendo una senda cíclica (como en una espiral ascendente) que le lleva a pasar por puntos en el tiempo en los que aprende distintas facetas de una misma lección. Así, la lección o revelación en concreto se presenta al individuo, éste la abraza en un primer momento, y la lección se va repitiendo en momentos posteriores para que el individuo la integre de una manera total, fusionando cada vez un aspecto de la misma. En mi caso, e imagino que en el de la mayoría, las revelaciones se muestran así.

Dicho esto, mis últimas revelaciones han sido LA FASE FINAL DE SU PROPIO CICLO, es decir, que por fin las he integrado totalmente y ahora forman parte de mi Ser. Son varias, y aunque puedan sonar algo básicas, recuerda esto: NO TIENES TOTALMENTE INTEGRADA UNA LECCIÓN HASTA QUE NO ERES CONSCIENTE DE QUE FORMA PARTE DE TI EN TODO MOMENTO A LO LARGO DE TODO EL DÍA, UN DÍA TRAS OTRO, DE MANERA NATURAL Y FLUÍDA. Digo esto porque a veces ocurre que menospreciamos las lecciones aprendidas, y estas vuelven a surgir en nuestra vida para darnos cuenta de que aún NO ESTABAN TOTALMENTE INTEGRADAS EN NUESTRO SER. Esto es algo muy común en el aprendizaje consciente y no hay por qué alarmarse. A veces tenemos tantas ganas de llegar a una meta que olvidamos que la meta es el proceso en sí. Paciencia, integración, aprendizaje, integración, paciencia otra vez, integración, aprendizaje, integración otra vez. Y durante todo este ciclo: disfrutar cada momento. Ésta es la clave.

Y bueno, ahora sí. Aquí están mis tres últimas revelaciones, de una manera resumida y sencilla (espero), porque, como he dicho, son básicas y de fácil comprensión:

  • Lo que es dentro, es fuera. Pero lo que es fuera, también es dentro. La primera frase nos la conocemos todos. Todos sabemos que nuestros pensamientos y emociones crean nuestra realidad. No en vano, es por esto mismo que volvemos nuestra mirada hacia el interior, hacia nuestro Verdadero Ser, nuestra esencia, para transformar lo externo a nosotros. Vale. Todo esto lo tenemos siempre muy presente como algo determinante, básico. Ahora bien, la segunda frase guarda algo más de misterio. En principio no hace sino confirmar lo que es la primera frase; pero bajo una mirada más utilitarista os diré que, esta frase, al menos en mi viaje, ha sido menos puesta en práctica, y por tanto, menos integrada en mi Ser. Me explico: muchas veces he abusado de la creación a través del interior y me he olvidado de hacer lo propio desde fuera para cambiar mi estado interno. Y es que uno, cuando sabe del inmenso poder de su Yo Interior y de los cambios y transmutaciones de que es capaz con tan solo utilizar su alquimia, a veces se olvida de que hay cosas en el entorno exterior que ayudan, y mucho, a esa misma transmutación. En mi viaje, es este saber y mi cabezonería la que a veces me ha impedido sentirme más libre, cuando en el fondo, simplemente hubiera tenido que modificar ciertos aspectos de mi exterior, como poner música que me gusta, ordenar mi habitación, ir a dar un paseo, o disfrutar de una comida en buena compañía que he estado postergando porque en mi cabeza “ahora no tenía tiempo para eso”. En resumidas cuentas, a veces he girado la cara a todo aquello que me hace disfrutar, ¡y qué es una vida sin experimentar el disfrute, que es precisamente lo que hemos venido a hacer aquí! Es el ego, y su peculiar visión sobre cómo tienen que ser las cosas, el que me ha arrastrado a veces a actuar de una determinada manera “porque el resultado sólo llega si se actúa de esa determinada manera”. Como ya todos sabemos, eso no es así. EL VIAJE ES EL FIN, NO EL MEDIO, y los resultados son consecuencia de vivir el viaje como si el viaje fuese el fin y no el medio (y, ¡redoble de tambores!, es entonces cuando el viaje se convierte en el medio). Por la misma regla de tres, cualquier manera de enfocar el día a día es buena para subir tu vibración (el resultado), siempre y cuando corresponda a una ALINEACIÓN CON TU VERDADERO SER (el viaje). De una manera simplificada, lo que he aprendido es a hacer más caso si cabe a mi INTUICIÓN, que es el saber divino que proviene de mi Verdadero Ser y que siempre sabe cuál es la opción más elevada para mí en cada momento. A veces será meditar, a veces será comerme un helado de pistacho… Y para cada momento y cada individuo será una cosa distinta.
  • Aquello a lo que le das vueltas en la cabeza, es aquello que tienes que dejar ir. Sí, ya sé que ésta es de Perogrullo. Más básica no podía ser: la luz entra en nuestros cuerpos; hace aflorar aquello que necesita ser sanado; aquello que necesita ser sanado a veces emerge como un conflicto mental; la “lucha mental” significa que hay alguna creencia que tienes que dejar ir o transmutar; tienes, por tanto, que preguntarte cuál es la creencia básica que te impide ver, actuar o pensar con claridad, es decir, qué creencia básica está fomentada en el miedo; determinas qué miedo es, y lo dejas ir. Hasta aquí he descrito, a grandes rasgos, lo que todo ser en evolución consciente hace para sanar su cuerpo mental. He descrito un proceso de TRANSMUTACIÓN ALQUÍMICA. Lo importante de todo esto es que este proceso se haga con dedicación absoluta, que se haga con un enfoque consistente en el tiempo, porque si no, puede ser que te encuentres ahogándote en el drama de aquello a lo que le estás dando vueltas en la cabeza. Es decir, puede que te identifiques con aquello que te está haciendo sufrir. Así pues, aunque es uno de los aprendizajes básicos y que primero se aprenden en el viaje de un alma que empieza a despertar, también es un aprendizaje que necesita del enfoque total para su total aprendizaje, valga la redundancia. Es muy común encontrarse envuelto en un drama que tienes que resolver sin saber que estás envuelto en el drama, porque el enfoque está en otro sitio: otro sitio que niega el AHORA. Y aquí llegamos al verdadero determinante de aquello que hace sufrir al individuo: IDENTIFICARTE CON ALGO QUE NIEGA EL AHORA; O IDENTIFICARTE CON LA NEGACIÓN, EN VEZ DE CON LA ACEPTACIÓN (como he dicho antes, son revelaciones básicas, pero no está de más recordarlas, ¿no?) Esto es especialmente desafiante en sitios que promueven el enaltecimiento del ego sobre el espíritu, como determinados lugares de trabajo, reuniones sociales, o las grandes ciudades en general. En realidad, cualquier sitio que promueva la definición del Ser como algo dependiente de la valoración de otros. Yo vivo en Madrid y esto está a la orden del día, y a veces no es fácil… Si os tuviera que dar un consejo sería: enfoque, enfoque, enfoque, ahora, ahora, ahora, consistencia, consistencia y consistencia.
  • Un “¡que le den!” a tiempo, es necesario. No, no me he equivocado de palabras. Quería y quiero expresarlo tal y como lo he escrito. Llega un momento en el viaje de todo Ser en el que se tienen que poner límites. Es básico. Poner límites es una extensión del amor incondicional que estás profesando por ti mismo. Significa empezar a honrarte por encima del ego, de todas las valoraciones de otras personas, de la sociedad, los familiares, amigos, o parejas. Poner límites no es despreciar, ni juzgar a otros. PONER LÍMITES ES AMARSE, el paso básico para alcanzar el ansiado equilibrio de cualquier alma, el paso básico para la sanación propia, y por extensión, la del prójimo. Todo esto lo sabemos, y en mayor o menor medida, es lo que hacemos, mediante la fuerza de voluntad o la intuición, el saber o el conocimiento, mediante una técnica u otra… En mayor o menor medida, es a lo que aspiramos todos, seres conscientes o inconscientes. Y decir “¡que le den!” a mí me ha ayudado en muchas ocasiones. Para mí ha significado no aguantar ciertas actitudes o situaciones que no me hacían sentir bien. Ha significado poner punto y final y pasar página. A veces ha significado un “dejar ir” de ciertos miedos, aunque la mayoría de las veces ha parecido algo así como una interrupción, un corte en un ahora que no podía asumir. Más de un erudito espiritual diría de esta actitud que no es la correcta, que el Ahora se tiene que aceptar tal y como venga, entendiendo el “como venga” como aceptar con paz y sosiego (y ahí está uno de los grandes malentendidos de la Espiritualidad porque… EL AHORA NO ES PAZ Y SOSIEGO, EL AHORA ES EL AHORA). Entonces… ¿y si lo que viene es una emoción de ira o rabia, una emoción de enfado, de desencuentro, de desapego, de desaliento…? ¿Acaso no debemos honrar esa emoción pues ESA EMOCIÓN ES LO QUE SOMOS EN ESE MOMENTO? ¿Acaso no es ese el Ahora que está aconteciendo? ESO SÍ ES ACEPTAR EL MOMENTO PRESENTE TAL Y COMO VIENE. La emoción te está indicando precisamente CUÁL ES EL AHORA QUE TIENES QUE ACEPTAR: LA PROPIA EMOCIÓN. Basta ya de juzgar las emociones que nos surgen. Las emociones que nos surgen son las que están predestinadas a surgir, y por tanto, las que tenemos que sentir para nuestra evolución y sanación. No estoy diciendo con esto que el “¡que le den!” vaya acompañado de una emoción que denota equilibrio (puede decirse desde el equilibrio o no), pero sí que, probablemente, denota el principio o la búsqueda de ese equilibrio, así que, si surge, bienvenida sea. Si surge, es el momento de abrazarla, sentirla, y si necesitas decir un “¡que le den!” a algo con lo que no puedes más, es un momento para honrarse, como cualquier otro. Por eso he dicho antes que PARECE UNA INTERRUPCIÓN, PARECE UN CORTE EN EL AHORA… Nada más lejos de la realidad. Si la emoción te provoca un rechazo (un “que le den”), HAY QUE HONRARLO, PUES ESE ES EL AHORA. Repito: parece una interrupción en el Ahora, parece un paso atrás. Pa-re-ce. Pero no lo es. Si acaso es un paso atrás para coger impulso. Y más concretamente siento que ES UN COMIENZO, y así debería verse, porque recuerda: TU ENFOQUE DETERMINA TU REALIDAD.

Bueno, nada más por hoy. Ha sido un pequeño repasito por diversas facetas de lecciones básicas espirituales, pero comprendidas desde un nuevo prisma, una nueva profundidad. O al menos yo lo siento así, ¿tú que crees?

Un abrazo, amig@s. Namasté.

 

Segunda fase del despertar: aprender a decir “no”, aprender a discernir.

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Hola, amigos y amigas. Si esto fuera un curso y yo un profesor a la antigua usanza, ya habríamos pasado el primer capítulo del libro del despertar, la primera fase, la de ser una esponja, y ahora entraríamos en la siguiente, en el siguiente capítulo, pasaríamos página. Pero ni esto es un curso NI YO SOY VUESTRO PROFESOR. El despertar es un proceso evolutivo que le ocurre a cada uno individualmente (colectivamente, ya se valorará después), es un proceso de desarrollo y crecimiento PERSONAL, y yo tan solo os guío con el ejemplo de mi propia experiencia. Vosotros sois los que hacéis el trabajo, pues nadie más puede hacerlo por vosotros. Las fases que expongo pueden ser distintas para cada uno, aunque hay unos denominadores en común, que son de los que yo hablo. Normalmente estas fases se solapan entre sí, pues el despertar es un proceso continuo y unificado en el tiempo, es decir, todo lo que a uno le ocurre es origen y consecuencia de lo que le ocurre un tiempo antes o un tiempo después, que a su vez es origen y consecuencia de lo que le ocurre en otros tantos momentos, y así ad infinitum. El despertar, amigos míos, NO SE ACABA NUNCA. Al menos desde mi punto de vista, pues yo considero el despertar como el proceso orgánico de toma de consciencia (individual y colectiva) sobre la realidad, sostenida por los momentos en los que dicha consciencia se expande y da saltos cuánticos, momentos a los que yo llamo REVELACIONES. Este concepto de despertar es algo muy personal con el que no tenéis por qué estar de acuerdo, pero es que yo considero que se sigue “despertando” en dimensiones superiores de conciencia, pues se sigue expandiendo la consciencia y se siguen teniendo revelaciones. Aún no lo sé, pero no me puedo imaginar a un ser de Séptima Dimensión (por ejemplo) tratando de acceder a la Octava Dimensión de Consciencia sin tener algo parecido a una revelación (sea como sea una revelación en la Séptima Dimensión) que expanda dicha consciencia. Creo que lo único absolutamente despierto es el Todo. También soy consciente de que la palabra “despertar” se asocia habitualmente con llegar a un estado expandido de consciencia de Cuarta o Quinta Dimensión viniendo de la Tercera Dimensión a la que estamos más que acostumbrados, así que me ceñiré a ésta última definición, que además creo que nos acota el tema al que queremos acercarnos y nos ayuda a entendernos. Pero vaya, que quería dejar claro mi sentir al respecto.

Aclarado esto, la segunda fase del despertar, según mi experiencia, es la de APRENDER A DECIR “NO”. Voy a explorar previamente ciertos aspectos necesarios para entender esta afirmación que os propongo, así que os aconsejo paciencia.

Después de una fase en la que hemos estado inmersos en el autodescubrimiento, llega un momento en el que tenemos que parar y valorar toda la información que hemos estado recopilando. En mi caso en particular, la primera fase de “ser una esponja” duró varios meses, y me vi ahogado en un mar de informaciones que me fascinaban por una parte, pero que por otra me dejaban dudando de todo: que si libros, autores, foros, vídeos, gurús, mantras, sanaciones, técnicas, holismo, dimensiones, chakras, canalizaciones, hermandades, retiros, avistamientos, reptilianos… Un lío. Era hora de hacer una criba, era hora de ver qué es lo que más resonaba conmigo, qué me llamaba más la atención y qué no hacía más que confundirme. No os voy a engañar, me dejé llevar por muchas informaciones que después supe que eran erróneas, o que simplemente no eran para mí en ese momento. Pero eso me sirvió como entrenamiento intensivo. Me estaba preparando para empezar a forjar algo infinitamente valioso en el mundo del autoconocimiento: EL DISCERNIMIENTO.

Lo que me ocurrió es algo que antes o después nos tiene que pasar a todos en nuestro camino del despertar. En algún momento tenemos que girar la vista hacia dentro, tenemos que empezar a percibir con los sentidos más que con la cabeza. Si ya empezamos este caminar sintiendo que somos algo más de lo que creemos ser, es hora de seguir sintiendo. ¿Por qué ? PORQUE ES EL ÚNICO CAMINO QUE NO NOS HAN ENSEÑADO A RECORRER. Todo lo que conocemos como Vida se ha centrado en racionalizar cada cosa que se nos presenta con respecto a una serie de creencias que se basan en el Ego, basado a su vez en la creencia de la separación del Todo. En cuanto un individuo se centra en valorar qué es la Vida simplemente sintiendo, todo eso empieza a caer por su propio peso, PUES ES EXACTAMENTE LO CONTRARIO A LO QUE SIEMPRE HA HECHO. Y así, el individuo que sigue empeñado en encontrar su Verdad sintiendo, encuentra una manera nueva de Ser (con mayúscula), comienza a des-identificarse de todo aquello que creía ser (con minúscula), pues todo aquello que creía ser no era más que una identificación basada en el raciocinio, no en el sentir. Y tan solo se puede sentir mirándose hacia dentro, y tan sólo se puede mirar hacia dentro si se toma el tiempo para ello. Con esto quiero dejar claro que todos y cada uno de estos pasos se dan porque el individuo quiere que se den, es decir, porque el individuo se toma un tiempo para valorar qué es lo que está sintiendo, y a raíz de ello TOMA DECISIONES. Quizá esto parezca algo obvio pero creedme, no lo es tanto. Para mí, uno de los signos inequívocos de que alguien está despertando es que empieza a tomar decisiones. Para mí, las decisiones son actos voluntarios de alguien para cambiar su actual estado por otro más elevado (y ojo, no distingo entre estados más “espirituales” que otros, me da igual si es un estado emocional o uno económico, mido todos por el mismo rasero si lo que se quiere es un cambio hacia la mejoría del Ser, pues eso también es espiritualidad y expansión de la consciencia). Para mí, una decisión es algo motivado por el alma, que siempre está buscando LA MEJOR OPCIÓN PARA SU EVOLUCIÓN MÁS INMEDIATA. Por ponerlo en otras palabras, la decisión te lleva por el camino del despertar, pues UNO SIEMPRE SE DECIDE POR LA OPCIÓN MÁS ÓPTIMA PARA PASAR DE UN ESTADO A OTRO MÁS ELEVADO DE CONSCIENCIA. Cuando la decisión te lleva a un estado menos óptimo para el cambio, o te lleva a situaciones recurrentes o que te son confortables, pues te aportan una especie de seguridad (la famosa “zona de confort”), ENTONCES NO ES UNA DECISIÓN, eso para mí es un CONDICIONAMIENTO MENTAL ADQUIRIDO. Somos el Todo, y el Todo quiere expandirse siempre, es curioso, aventurero, esta ávido de gozo, dicha y diversión, y éso sólo se encuentra en la opción más óptima, la opción que lo eleva constantemente. EL TODO SIEMPRE ESTÁ DECIDIENDO.

¿Qué decisiones son las que constantemente te elevan en busca de tu evolución más inmediata? Para cada uno es una cosa, porque cada uno es una expresión distinta del Todo. Lo que os puedo decir es que tiene que ver con EL CORAZÓN. Las decisiones tomadas a partir del sentir son aquellas que hacen que tu corazón cante de emoción, aquellas que hacen que te apasiones, que te liberes, que busques la verdad en todas las cosas que haces, dices o piensas, que hacen que te entregues al fluir de la Vida. Cuando uno empieza a seguir los designios de su corazón, es que empieza a tomar decisiones, es que está despertando, no en vano el primer signo del despertar es la decisión de cambiar de vida, de hábitos, de sentir… LA PRIMERA DECISIÓN EN EL CAMINO DEL DESPERTAR ES LA DECISIÓN DE DESPERTAR.

¿Qué ocurre cuando uno empieza a tomar decisiones? Pues varias cosas a la vez, todas igual de importantes. Empezar a tomar decisiones implica empezar a sentirse dueño de la vida de uno mismo. Uno/a EMPIEZA A SER RESPONSABLE. Ser responsable implica tomar conciencia de lo que uno es. Tomar conciencia de lo que uno es implica hacerse caso. Hacerse caso significa honrar lo que uno es, honrar la verdadera esencia del Ser que todos somos. Honrarse a sí mismo significa amarse. Hagamos una sencilla deducción, entonces: SENTIR SIGNIFICA AMARSE. Vaya, vaya, vaya, parece que sólo tenemos que seguir la senda de nuestras emociones para honrar lo que somos, para amar nuestra verdadera esencia, para amarnos a nosotros mismos, y por ende, al resto de cosas que también somos pues somos el Todo.

Esta última deducción ya de por sí es absolutamente reveladora, pero ¿cómo afecta esto a nuestro camino del despertar? Muy sencillo. Antes os he dicho que me vi envuelto en un mar de dudas por la cantidad ingente de informaciones a las que yo mismo me había sometido en busca de mi propia verdad. Pues bien, tuve que hacer uso del “mirar para dentro”, tuve que empezar a sentir para decidir, y lo hice. Como bien sabéis, caí en el error de guiarme por informaciones que aparentemente no me ayudaban pero me di cuenta que eso era parte del aprendizaje, pues aún estaba muy verde en eso de tomar decisiones, y aún las confundía con lo que yo creía que eran decisiones pero eran condicionamientos mentales adquiridos (esto aún me sigue pasando, pero hoy por hoy distingo enseguida las ideas que vienen del pensamiento de las que provienen del corazón; cuando uno aprende a seguir a su corazón, éste tiene una frecuencia muy determinada y se reconoce al instante). Si os encontráis en esta situación, seguid adelante, no hay nada como aprender de manera intensiva (si no, no pasa nada, cada forma de aprender es diferente en tiempo y forma; hay grados de aprendizaje y cada uno es como es, no hay juicios). De hecho, EL APRENDIZAJE ES LA EXPERIMENTACIÓN EN SÍ. Hemos venido aquí a experimentar, y a través de nuestras experiencias crecer y expandirnos mientras el Todo crece y se expande con nosotros, a través nuestro. La diferencia estriba en aprender de manera inconsciente (como hasta ahora) o consciente (es decir, sabiendo las reglas del juego). O lo que es lo mismo, EXPERIMENTAR DE MANERA CONSCIENTE O INCONSCIENTE. Estamos en el periodo de tiempo cósmico perfecto para aprender conscientemente, para experimentar conscientemente, porque empezamos a entender las reglas del juego. Y una de las reglas del juego, la básica, diría yo, es que las emociones y cómo te hagan sentir éstas determinan si vas en la dirección correcta con respecto a tu evolución. Esa regla básica del juego que uno aprende probando y probando, renegados y renegadas, es EL DISCERNIMIENTO.

Bueno, ya ha salido dos veces la palabra discernimiento. Creo que con lo que ya os he comentado podemos desvelar qué significa: EL DISCERNIMIENTO ES SABER QUÉ ES LO QUE TE HACE SENTIR BIEN O MAL. ¿Sencillo, no? No para el que no ha entrenado el músculo que se utiliza para esta misión: el corazón. El discernimiento es la regla del juego básica que nace de la prueba y el error, de la experimentación consciente, de expandirse y contraerse. Y es tan sencillo que parece sacado de un juego de niños pequeños. Pero tan complicado para los mayores porque a lo único a lo que se han atenido es a usar la razón como pilar básico de acción. El sentir, opuesto a ese pilar, hace que la Vida sea de repente totalmente distinta. Simplemente es otra. Y esto es así porque, efectivamente, sentir y pensar son dos frecuencias distintas, y por tanto las Vidas a través del sentir o del razonar deben ser también distintas. Cuando uno empieza a regirse por el corazón, se vuelve en cierto sentido como un niño, y es por eso que los niños juegan a este juego mucho mejor que los adultos. Ahora bien, si el adulto le añade el aprendizaje basado en la prueba y el error, se convierte en un adulto que utiliza conscientemente las reglas del juego básicas para su evolución. SE CONVIERTE EN UN NIÑO SABIENDO COSAS DE ADULTOS. No está mal, ¿no?

Recapitulemos. Discernir es saber qué es lo que te hace sentir bien o mal. Si ya sabes qué te hace sentir bien, estupendo, sigue ese camino. Si te hace sentir mal, tú sabrás (en otro post hablaré de cómo el bien y el mal son distintas polaridades de una misma cosa, y de cómo transmutar el sentirse mal a través de la alquimia sagrada). Ahora bien, si no sabes cómo te sientes es que hay un conflicto pensar-sentir. En ese caso está en tu mano hacia dónde te tienes que dirigir. Si quieres cambiar una situación, un estado en el que te encuentres por otro más elevado, sigue a tu corazón, y en cualquier caso, tanto si sabes como si no sabes cómo te sientes, tanto si sabes o no si estás siguiendo los designios de tu corazón, estarás tomando una decisión, y por lo tanto estarás en la senda consciente de la evolución. Decidirás, probarás, errarás, o tendrás éxito. NO IMPORTA. A los ojos de tu Verdadero Ser siempre que conscientemente estés optando por sentir para tomar una decisión ESTÁS TENIENDO ÉXITO, pues estás abriendo puertas y viendo más allá de lo que normalmente hacías. Estás evolucionando.

Y por fin llegamos a ligar toda esta explicación con la segunda fase del despertar de la que os hablaba. Y es que, ¿cuál es la primera decisión que le nace a uno cuando aún está aprendiendo a discernir?, ¿qué es lo primero que aprende cuando empieza a sentir y a tomar decisiones basadas en el sentir, sabiendo o no que provienen del corazón? Lo habéis adivinado: UNO APRENDE A DECIR “NO”. El individuo se sumerge en el mar de informaciones “espirituales” de las que hablaba antes, y en un momento dado toma la decisión de aclarar sus dudas. “No todas las informaciones pueden ser ciertas, o al menos no todas me están ayudando”, piensa el individuo. Así que comienza a descartar informaciones y a seguir otras. Algunas le llevaran a callejones sin salida, y aprenderá de ello. Otras le llevarán a sitios más reconocibles y de los que podrá seguir aprendiendo con relativa facilidad, y aprenderá de ello. Sea como sea, estará aplicando el discernimiento PORQUE ESTARÁ APLICANDO EL SENTIR. Y sea como sea, lo primero que empezará a hacer es decir “no” a las informaciones que no le convengan, ya sea porque no le sientan bien o simplemente porque no puede abarcar todo (¿desde cuándo abarcar todo ha sido la opción óptima en cualquier situación imaginable?). Lo más curioso de todo esto es que ESTA FASE DEL DESPERTAR ES LA PRIMERA QUE ABRE UNA PUERTA AL MUNDO EXTERIOR. Me explico. La primera fase, la de “ser una esponja”, nos retiene aún en un huevo, aún demasiado recogidos en nosotros mismos, devorando informaciones y regocijándonos de lo que encontramos en cada una de ellas. Esta segunda fase coge todas esas informaciones y las pone en cuarentena, se activan los resortes necesarios en nuestro interior y decidimos, discernimos, y empezamos a decir “no” a todo aquello que no nos sienta bien. Pero es que esta segunda fase, al contrario que la primera, no sólo es de recogimiento, que también, sino que nos acerca a un aprendizaje que empezamos a utilizar en el exterior. Y así, nos encontramos funcionando en el día a día a través del discernimiento: si algo con lo que interactúo no me sienta bien, le digo “no”, y a otra cosa. Interesante, ¿eh? Esto nos indica que a partir de esta fase el individuo se acerca al mundo real con SU PRIMERA HERRAMIENTA APLICABLE para empezar a vivir la vida de otra manera, de una manera que suponga un cambio en su estado, un cambio en su estado determinado por una decisión, una decisión responsable. Cuando empezamos a hacer esto, lo que hacemos en última instancia es AMARNOS, pues nos sentimos capaces de decidir en todo momento qué es lo que nos lleva a un estado más elevado que otro. Estamos empezando a honrar a nuestro Verdadero Ser. A lo mejor aún andamos renqueantes y no sabemos con certeza a dónde nos lleva lo que empezamos a sentir, pero sí sabemos que no hace falta saber la meta con tal de que las cosas a las que le decimos “no” ya no formen parte de nuestra existencia. Y eso ya es mucho, amigos.

Como curiosidad, ¿no os dije que estas fases se solapan entre sí, pues el despertar es un proceso continuo y unificado en el tiempo en donde todo lo que a uno le ocurre es origen y consecuencia de lo que le ocurre un tiempo antes o un tiempo después? Pues bien, ¿qué creíais que hicisteis al comienzo del despertar, antes incluso de decidir despertar? La respuesta es muy clara: DIJISTEIS “NO” A TODO LO QUE HABÍAIS VIVIDO HASTA ENTONCES.

El filósofo René Descartes planteo la existencia del hombre con su famoso “Pienso, luego existo”. Sin ánimo de ofender a sus seguidores, que me imagino que seguirá teniendo, creo que a René le faltó añadir la emoción a su ecuación. Para mí, un “Pienso y siento, luego existo”, hubiera sido más acertada.

Un abrazo a todos y bendiciones. Espero que no haya sido muy dura la lectura.

 

 

¿Qué es el ego?: de dónde viene y cómo identificarlo.

Ego-Mask

De nuevo, me acerco a un tema abordado por múltiples canales y desde múltiples direcciones. Así que os voy a contar lo que YO sé sobre el ego después de haberme informado sobre él, haberlo identificado en mí mismo, haberme enfrentado a él, haber huído de él, haberlo ignorado y esquivado, haber tratado de destruirlo… y finalmente, haberlo amado y transformado.

Intentaré llevaros de la mano por un recorrido que al principio puede que os resulte absolutamente opuesto a lo que creéis que es el ego, pero que finalmente os explicará su naturaleza y os dará el ingrediente principal para identificarlo en vuestro día a día.

Para ello me gustaría aclarar en varios párrafos algo sobre nuestro pasado, si no os importa: LA HISTORIA, TAL Y COMO LA CONOCEMOS, ESTÁ INCOMPLETA. Es verdad que han ocurrido muchas de las cosas que dicen los libros de Historia, pero también es verdad que la Historia la han escrito, en su mayor parte, los ganadores de la guerra de turno o los que estuvieran en el poder en ese momento. Esto ha significado que la mayor parte de lo que nos cuentan NO ESTÁ ESCRITO DESDE LA IMPARCIALIDAD, es decir, hay un foco de SUBJETIVIDAD, y por tanto, hay una serie de acontecimientos y hallazgos susceptibles de ser incluídos o no en dichos libros de Historia, al gusto del redactor.

Si indagamos un poco (ahora que podemos, bendito Internet) podremos averiguar infinidad de estas incongruencias y puntos negros en nuestra Historia. Estas averiguaciones nos revelarán que somos parte de algo más grande, que siempre lo hemos sido y siempre lo seremos. Estoy hablando de todos los datos que nos revelan nuestros verdaderos orígenes, nuestra verdadera naturaleza, nuestra verdadera comprensión del Universo que habitamos y sus leyes… Estoy hablando de lo que tú, que me estás leyendo, y yo, que te estoy escribiendo, sabemos: QUE SOMOS DISTINTAS EXPRESIONES DEL TODO Y QUE NO HAY DIVISIONES ENTRE TÚ Y EL PRÓJIMO, TAN SÓLO HAY DISTINTOS NIVELES DE CONSCIENCIA.

Nota: los datos de los que hablo están por todo Internet (hallazgos geológicos, arqueológicos, paleontológicos y astrológicos, geometría sagrada, cráneos, manuscritos, jeroglíficos, y un largo etcétera…)

Ahora bien, ha sido gracias al arduo trabajo de almas altruistas que el verdadero conocimiento ha ido sobreviviendo y pasando de mano a mano, de boca a boca, de místico a místico, hasta llegar a nuestros días. Pero el caso es que dicha información, ya sea porque se ha ocultado, ya sea porque se ha malinterpretado, ha ido conformando una sociedad, año tras año, era tras era, basada en unos datos a medias, que nunca han llegado a explicar nuestro verdadero ser, habiéndonos visto obligados, como civilización, a creer en algo que no somos. Es esta versión oficial de la Historia, la versión a medias, la que ha determinado la manera en que nos relacionamos unos con otros y con el mundo que habitamos. La Historia nos ha influenciado de tal manera que creemos en una serie de acontecimientos que no hacen más que recordarnos los valores propios de una civilización, la nuestra, en estado permanente de defensa, de inseguridad, de miedos y rencores entre razas, y de lucha y sufrimiento por sobrevivir tanto individualmente como colectivamente. En definitiva, no hacen más que reforzar la idea de que da igual dónde nos encontremos en el mundo, pues no estaremos a salvo de nosotros mismos ni de la Naturaleza, ni tan siquiera de nuestro propio cuerpo y mente. Es decir, refuerzan la idea de que somos VÍCTIMAS supeditadas al azar de los acontecimientos. Refuerzan la creencia de que estamos SEPARADOS DEL TODO.

Si miramos cómo esta Historia nos está influenciando hoy en día, no podemos más que decir que EL ROL DE VÍCTIMA LO TENEMOS BASTANTE BIEN ASUMIDO EN LA ACTUALIDAD: prácticamente todo cuanto nos rodea nos refuerza esta misma idea, empezando por la educación recibida en los colegios (los libros de Historia), como la educación recibida por nuestros padres y ellos por los suyos (es lo que hemos aprendido, no hay juicios), las formas de gobierno, las religiones (se salva el budismo y poco más), los modelos piramidales de empresa, la publicidad y el consumismo, las conversaciones con los amigos, los propios pensamientos que uno tiene consigo mismo… Todo ello nos empuja, alimenta y retroalimenta en la idea de la separación, y por extensión, en la del victimismo.

Ahora bien, la víctima no puede existir sin alguien que le haga ser víctima, es decir, un verdugo. Estos dos son los roles del hombre moderno: EL VERDUGO Y LA VÍCTIMA. La víctima se apoya en la sumisión para protegerse, y el verdugo se protege mediante la imposición. Ambos roles son dos caras de una misma moneda. Ambos naciendo de la misma creencia, la idea de que todos estamos separados de todos y de todo. Ambos, un grito desesperado del alma por llamar la atención, como si de un niño se tratase, pataleando y llorando porque lo único que quiere es sentirse amado. Ésta es la línea de pensamiento que acompaña al individuo que se identifica con la víctima o el verdugo: el individuo cree en la idea de la separación; al creer que está separado del Todo, cree que todo tiene un principio y un fin; al creer en el principio y el fin de las cosas, CREA EL CONCEPTO DE MUERTE; al creer en la muerte no se siente seguro, ya que cualquier cosa podría poner fin a su existencia, es decir, se siente inseguro porque se cree una víctima de los acontecimientos que no puede controlar (y, o bien se protege aceptando el devenir de los acontecimientos, como una víctima, o bien se protege imponiéndose a otras víctimas y sintiendo así que tiene por momentos el control de los acontecimientos en su vida, convirtiéndose en el verdugo); y la sensación de seguridad que ansía el individuo, amigos y amigas renegados/as, es SABER QUE PASE LO QUE PASE NOS VAMOS A SENTIR AMADOS. Es decir, nos vamos A SENTIR AMADOS INCONDICIONALMENTE. Así que lo que el verdugo y la víctima están pidiendo es el amor incondicional que ya tienen si supieran que son PARTE DEL TODO, INDIVISIBLE Y ETERNO. El verdugo y la víctima dejarían de ser el verdugo y la víctima si supieran que SON INMORTALES.

¿Y a dónde nos lleva esto? A que el rol de víctima o verdugo basado en la creencia de la separación está coordinado por un sistema de conductas, hábitos y creencias secundarias derivadas de dicha creencia, que es lo que llamamos EGO (¡tachán!). El ego es el piloto automático que hace que un individuo viva acorde a la creencia básica de que ESTÁ SEPARADO DEL TODO Y ES, POR LO TANTO, MORTAL. Así pues, cuando un individuo se deja guiar por el ego, no está desarrollándose CON la vida, pues LA VIDA ES EL TODO, ETERNO E INMORTAL. Cuando un individuo se deja guiar por el ego, está desarrollándose A PESAR de la vida. Para entendernos, EL EGO ES EL PILOTO AUTOMÁTICO DE LA SUPERVIVENCIA, NO DE LA VIVENCIA. O lo que es lo mismo, EL EGO ES UN PERSONAJE CREADO PARA SOBREVIVIR.

Entonces, ¿cómo identificamos el ego en nuestro día a día? El ingrediente principal lo acabamos de poner sobre la mesa: EL EGO ES SUPERVIVENCIA. Todo lo que creas que atenta contra ti, es decir, TODO A LO QUE LE TENGAS MIEDO, ES EGO. Es la emoción del miedo la que lidera el ego, que te avisa cada vez que puede de que existe la posibilidad de que mueras, de que tienes que hacer lo posible por evitar eso que te provoca el miedo, de que no estás seguro/a si sigues haciendo o pensando de una determinada manera, pues va en contra de la creencia básica de lo que la vida es: sobrevivir… Cuando en realidad es todo lo contrario: la vida eres tú, infinito e inmortal, expresándose a través de un cuerpo físico con el propósito de evolucionar y alcanzar frecuencias más altas de consciencia. Es precisamente el miedo egoico el indicador de todo aquello que tienes que revisar para transformarlo y transformarte, pues en la transformación está el camino de la evolución. El miedo es lo que te propulsa hacia arriba. Donde hay miedo, y por tanto, una creencia egoica, hay una posibilidad de crecimiento. Y es que es precisamente a través de las experiencias de la vida que nos zarandean y nos sacan de nuestras ideas de supervivencia que llegamos a otro escalafón en nuestra evolución. El camino se hace andando. Si no, ¿qué sentido tendría la propia existencia? La existencia es experiencia, es cambio, es transformación, y en nuestro caso en concreto, es EL PASO DE LA CREENCIA DE LA MORTALIDAD QUE RIGE NUESTRAS VIDAS DE TERCERA DIMENSIÓN, A LA CREENCIA DE LA INMORTALIDAD, BASE DEL SER DE QUINTA DIMENSIÓN DE CONSCIENCIA, QUE ES HACIA DONDE NOS ENCAMINAMOS COMO ESPECIE. En otras palabras, y utilizando un símil que ahora está muy de moda, SUPERAR LOS MIEDOS NOS SACA DE NUESTRA ZONA DE CONFORT. La zona de confort es todo aquello que nos mantiene seguros, limitados por todos aquellos miedos que nuestro ego nos ofrece, pues la vida, bajo el punto de vista del ego, es supervivencia. Salir de la zona de confort es vivir la vida y las experiencias que se nos ofrecen para darnos cuenta de que el miedo es tan solo una ilusión, y así expandirnos cada vez más y más, creciendo y gozando cada vez más de las mieles de la libertad, pues EL TODO ES LIBRE. Cuando uno se libera de los miedos y, por tanto, se quita capas de ego de encima, es cuando empieza a comprender que SIEMPRE HA ESTADO SEGURO, y traspasar dichas fronteras egoicas, autoimpuestas, y seguir vivo, ¡es la prueba de ello! Ése es el aprendizaje: liberarnos de la creencia de que no estamos seguros, pasando por pruebas que nos demuestran una y otra vez que no había nada que temer desde el principio. ¿Cuántas veces habéis tenido miedo de hacer algo, y después de hacerlo habéis pensado “para esto tanto agobio y sufrimiento”? ¿Cuántas veces os ha invadido una sensación de paz, como de quitaros “un peso de encima”, después de haber vencido al miedo?  Eso es porque ocurre algo muy curioso y paradójico: cada capa de ego liberada se transforma en una capa de confianza, una nueva capa de seguridad, en lugar de la seguridad ficticia de la zona de comfort, que no era más que inseguridad disfrazada. ¿No entendéis que lo único que queremos es sentirnos seguros, amados?, ¿no entendéis que la expansión de nuestros límites es la verdadera seguridad, la nueva seguridad? Cuando el alma empieza a a comprender esto, es cuando comienza su verdadero viaje hacia una nueva forma de Ser, el Ser que siempre fuiste/fuimos, un ser confiado, libre, seguro de sí mismo, sabedor de que es el Todo expresándose a través de un cuerpo humano, un Ser Verdadero, brillante y todopoderoso. UN SER QUE SABE QUE ES INMORTAL, ETERNO.

Inciso: ojo, no confundir hacer cosas sin miedo con ser un temerario, es decir, aquí en la Tercera Dimensión de Consciencia, superar los miedos es uno de los caminos para llegar a cotas más elevadas de consciencia, pero eso no significa que tu cuerpo físico no vaya a sentir dolor si te estampas contra una pared.

A partir de aquí podría explicar muchos tipos de indicadores del ego, pero lo dejaré para otro post, ya que es un tema extenso. De hecho, habrá más posts en relación al ego, al miedo, a maneras de transformarlo y empezar a vivir la vida plena que todos nos merecemos por derecho propio, pues es esto último lo verdaderamente importante de identificar el ego: saber que se puede transformar en algo maravilloso.

+Como reflexión y entrenamiento (si quieres): El ego es un personaje victimista que has creado para sobrevivir. Teniendo en cuenta esto… lo que haces, piensas o dices, ¿lo haces, piensas o dices para ti, para tu regocijo, evolución y bienestar?, ¿o lo dices para alguien, es decir, para sentirte amado por alguien, reconocido o valorado?

Namasté, queridos amigos y amigas. Vamos por el buen camino, ¿no lo notáis?

¿Qué es la Ascensión?

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Nota del autor: Esta entrada es un poco más larga de lo habitual. Si no estás familiarizado/a con algunos de los términos que se explican aquí, te aconsejo que te relajes y disfrutes de la lectura a un ritmo pausado. Quizá peco de intentar explicar muchos conceptos de forma demasiado condensada, pero creo que este tema lo merece. Gracias.

Mucho se ha hablado de la Ascensión. Mucho se ha explicado y muchas y muy variadas visiones hay sobre el tema. Yo no podía ser menos, así que daré la mía.

Primero explicaré muy por encima el fenómeno desde el punto de vista astrológico. De todos es sabido que la Tierra gira sobre sí misma y alrededor del Sol, ¿no? Pues bien, hay muchas otras oscilaciones que ocurren a la vez, por parte de la Tierra y de los demás planetas y astros. De hecho, es un compendio de oscilaciones y movimientos lo que conforma el caldo de cultivo galáctico. TODO ES MOVIMIENTO. TODO ES CAMBIO. Y toda esta correlación de movimientos y oscilaciones provocan los cambios en las conciencias individuales y colectivas de todos los seres o entidades que habitan ese caldo. Yo me imagino algo así como, de forma muy simplificada, un ente viviente y eterno (el Todo) expresándose constantemente y por tanto cambiando constantemente, y sus células (los astros y demás fenómenos conocidos y por conocer que conforman la Galaxia) siendo, mediante el movimiento, las expresiones de ese cambio y a su vez las provocadoras de un cambio “a menor escala” (lo pongo entre comillas porque en el Todo NO HAY MENOR NI MAYOR) en los mundos individuales y colectivos de los seres que habitan dichas células. Y así hasta llegar a nosotros, provocando lo mismo en nuestras células. Estoy hablando entonces de MOVIMIENTOS FRACTALES, pues LO QUE ES ARRIBA, ES ABAJO, Y LO QUE ES DENTRO, ES FUERA (nos acordamos de esto, ¿no?). Quizá la imagen del ente con sus células es una manera extremadamente simplista de entenderlo, pero a mí y a mi aún razonamiento lógico de Tercera Dimensión, me sirve. Espero que a ti también.

Volviendo entonces a las oscilaciones, hay una en particular que realiza Gaia, nuestra Tierra. Ésta es una oscilación en forma de óvalo que la acerca y aleja del Centro de la Galaxia. Se la denomina la Precesión de los Equinoccios, y dura aproximadamente unos 26.000 años en completarse desde el punto de vista del tiempo lineal de Tercera Dimensión, es decir, el nuestro. Dentro de dicha oscilación, hay un punto que es el más cercano que Gaia puede estar del Centro de la Galaxia, justo en uno de los extremos del óvalo. Al pasar ese punto y empezar a alejarse del Centro de la Galaxia, empiezan los 13.000 años de descenso de consciencia para nuestro planeta y sus gentes. Cuando Gaia, dentro de su oscilación, pasa por el otro extremo del óvalo, es decir, por el punto más alejado que Gaia puede estar del Centro de la Galaxia, y comienza de nuevo a acercarse a ese mismo Centro, comienzan los 13.000 años de ascenso de consciencia, o ASCENSIÓN.

Así pues, en términos astrológicos, la ASCENSIÓN ya empezó a tener lugar hace unos cuantos miles de años atrás, que es cuando pasamos ese punto máximo de alejamiento del Centro de la Galaxia y entramos en la fase de acercamiento a dicho Centro.

¿Qué ocurre durante este acercamiento? Pues que los cambios evolutivos de consciencia cada vez son más rápidos. Tan solo hay que echar un vistazo a la historia (la comúnmente aceptada e impuesta, la de los libros de Historia, en definitiva) para ver que cada vez nos cuesta menos tiempo descubrir avances científicos, tecnológicos, o simplemente, de calado humanista e integrador. Es decir, cuanto más nos acercamos al Centro de la Galaxia en nuestra oscilación de la Precesión de los Equinoccios, más rápido avanza nuestra consciencia, o dicho de otro modo, hay menos intervalos de tiempo lineal entre SALTOS CUÁNTICOS DE CONSCIENCIA.

A esto se le suma que justo ahora estamos pasando por un punto clave dentro de dicha oscilación (de hecho, empezamos a hacerlo en los 90). Un punto en el que pasamos por el llamado CINTURÓN DE FOTONES (de ahí el extraño comportamiento del Sol y sus llamaradas solares, tormentas electromagnéticas, etc, de los últimos años), que da paso a la también llamada ERA DE ACUARIO. Este punto es de importancia capital, pues añade más aceleración si cabe a nuestro proceso evolutivo de consciencia. No en vano, es por eso que hay tanta gente despertando ahora, es por eso que yo estoy escribiendo esto y es por eso mismo que tú lo estás leyendo. Este punto es el salto cuántico de consciencia de la Tercera/Cuarta Dimensión a la QUINTA DIMENSIÓN. Casi nada.

La explicación astrológica es más extensa, pero con este repaso creo que podemos entender lo básico: que GAIA Y LA HUMANIDAD ESTAMOS ASCENDIENDO AHORA MISMO.

Ahora bien, yo, y muchos como yo a lo largo del globo, hacemos tres pequeñas divisiones en relación a cómo afecta a nuestra civilización este momento tan trascendental: individuos que están en proceso de despertar, individuos que están despertando aceleradamente, e individuos que se quedarán por el camino. Explico las tres:

+Individuos en proceso de despertar. Debido a su contrato álmico antes de encarnar en su cuerpo en este periodo cósmico, están aquí para aprender lo que tengan que aprender y despertar cuando estén listos, entendiendo EL DESPERTAR como la APERTURA A LA POSIBILIDAD DE QUE LA EXISTENCIA VAYA MÁS ALLÁ DE LA MERA FISICALIDAD QUE PERCIBIMOS CON NUESTROS SENTIDOS FÍSICOS, aquí en la Tierra. Unos se tomarán más tiempo que otros, pero lo importante es que, en última instancia, despertarán totalmente. En este grupo hay de todo, gente “muy espiritual” y gente que no tenga ni idea (aún) de lo que la espiritualidad significa. Hay que entender que ser más o menos “espiritual” (que algunos asocian con ser una enciclopedia andante de conocimientos relacionados con las energías sutiles o “el Espíritu”) no tiene nada que ver con ser más evolucionado. La evolución se mide por el grado de consciencia, es decir, por la mayor o menor capacidad para ser un canal para la Consciencia Pura (el Todo) entrante en el cuerpo. Y eso se consigue, hoy por hoy, con la mayor o menor capacidad de transformar la mente egoica en AMOR INCONDICIONAL, la frecuencia de acceso a la QUINTA DIMENSIÓN (dedicaré un post entero a esto más adelante).

+ Individuos despertando aceleradamente. En este grupo me incluyo. Acordamos mediante contrato álmico despertar y aprender, A TRAVÉS DE LA ACTIVACIÓN DE LA ENERGÍA KUNDALINI (también llamada energía vital, o energía Chi, dependiendo de la cultura), que es algo así como un despertar acelerado. ¿El motivo? Somos el punto de apoyo para el resto. Nosotros pasamos por un cursillo acelerado de prueba y error. Si los del primer grupo son nuestro alimento para llegar al punto de tener que despertar sí o sí, nosotros para ellos somos los que después les guiamos con el ejemplo de simplemente SER. Aprendemos aceleradamente para enseñar a otros a hacerlo cuando estén dispuestos a escuchar, y aprendemos a SER para guiar con el ejemplo. Se trata, ni más ni menos, de una distribución de roles. NADIE ES MÁS IMPORTANTE QUE NADIE. Y para dejar esto último bien claro, siempre pongo el ejemplo del pintor: imaginemos que el Todo es como un pintor que imagina y crea en su mente sus creaciones, que somos nosotros. ¿Crees que un pintor quiere más a una creación que a otra, a un personaje de un cuadro que a otro? No, ¿verdad? El pintor ama a sus creaciones por igual porque todas son él en última instancia, y porque una imagen sin la otra, un personaje del cuadro sin el otro, no podrían explicar el cuadro entero. El Todo crea diversidad para que haya opuestos, y de ahí surja la experiencia, y por ende, la evolución.

Un inciso muy importante: es normal que cuando me refiera a la gente que está “en su proceso de Ascensión”, A VECES ME ESTÉ REFIRIENDO ÚNICAMENTE A LOS DE ESTE SEGUNDO GRUPO. No porque los del primer grupo no estén en el mismo proceso, sino porque está mundialmente estipulado así para poder hablar un mismo código. Hay que tener en cuenta que los que estamos en este grupo vamos por OLEADAS, es decir, DESPERTAMOS TODOS EN MASA EN PERIODOS DE TIEMPO DETERMINADOS, y nos ocurren prácticamente las mismas cosas, DEBIDO AL DESPERTAR DE LA ENERGÍA KUNDALINI EN NUESTROS CUERPOS FÍSICOS: tenemos los mismos síntomas, accedemos a los mismos niveles de consciencia, tenemos las mismas revelaciones, damos los mismos saltos cuánticos… Somos algo así como “avanzadillas”, estamos “en el frente” (utilizando símiles militares), y nos distribuímos alrededor del globo en sitios estratégicos para ser como antenas receptoras y emisoras de las energías entrantes que provienen del Gran Sol Central, pasando por el Sol de Alcyone, hasta nuestro Sol, y directamente en nuestros cuerpos físicos para ayudarnos a integrar la luz (la luz es información, recordemos), anclarla en la Rejilla Crística (la red cristalina de conciencia de Quinta Dimensión que rodea a Gaia y nos une a través de la frecuencia del AMOR INCONDICIONAL, a través de nuestros CORAZONES, literalmente) y establecer la Nueva Consciencia de Quinta Dimensión o Consciencia Crística (gradualmente primero, hasta que alcancemos el NÚMERO DE MASA CRÍTICO que haga que el nuevo nivel de consciencia se propague por el resto del planeta, afectando como tenga que afectar a cada uno) que signifique el salto cuántico de toda la Humanidad a la Quinta Dimensión de Consciencia. Es decir, que los de este grupo somos “vapuleados” una y otra vez por frecuencias cada vez más altas en un periodo muy corto de tiempo, afectando directamente a nuestra Kundalini de múltiples maneras y obligándonos a despertar mucho más rápidamente que el resto, para que ese resto pueda hacer la transición con más calma. Allanamos el camino, básicamente. Transformamos el ego más rápidamente en intuición y saber divinos, así como nuestros cuerpos densos en cuerpos de luz (silicio en vez de carbono, activación de más de 2 hebras de ADN, nuevas sinapsis entre hemisferios del cerebro, y un largo etcétera) con los consecuentes síntomas (algunos no muy agradables, por cierto), pero también con las más sublimes recompensas (la dicha, el gozo, el éxtasis por momentos… la libertad, ni más ni menos). Los de este grupo estamos recibiendo un curso intensivo en la MAESTRÍA DEL SER. Algo que, repito, en última instancia logrará toda la Humanidad como civilización cósmica en evolución, que es lo que somos. Los de este grupo APRENDEMOS LA LIBERTAD DEL SER, LA VIVIMOS, Y FIJAMOS UN NUEVO STANDARD DE REALIDAD PARA OTROS.

+ Individuos que se quedarán por el camino. Antes he hablado de que la experiencia del Ser y la evolución se dan por la contraposición de opuestos. Pues bien, muchos de los de este grupo están en el polo opuesto a la evolución. Son los que, por contrato álmico (siempre por contrato álmico, no hay juicios, el Todo quiere a sus creaciones por igual) desempeñan el rol de aferrarse a los valores más significantes de la Tercera Dimensión: SE AFERRAN A TODO LO QUE REPRESENTA LA SEPARACIÓN. Se quedarán por el camino dejando el cuerpo físico (es decir, muriendo) de manera inconsciente, sin llegar a haber comprendido que están aquí para evolucionar, y por tanto, seguirán su evolución en algún otro sitio y lugar del espacio-tiempo hasta que terminen aprendiendo. O se quedarán por el camino de manera consciente, sabiendo que están aquí quizá cumpliendo alguna misión, pero tomando la decisión de finalizar su aprendizaje en este planeta, ya sea porque su cuerpo físico no aguanta frecuencias cada vez más elevadas, ya sea porque simplemente lo deciden así. EN ESTE UNIVERSO HAY LIBRE ALBEDRÍO Y POR LO TANTO UNO ES ABSOLUTAMENTE RESPONSABLE DE LO QUE DECIDE.

Estos son los tres grandes grupos principales, pero hay más tipos de individuos/almas/entidades que están aquí en este proceso de Ascensión. Muchos de ellos vienen para aprender algo e irse o para ayudar al proceso por puro altruismo. Sea como sea, TODOS SON EL TODO, como tú, cada uno en su NIVEL DE CONSCIENCIA.

Y dicho todo esto, hay una información que ha de saberse. Y es que a lo largo de la historia de la humanidad desde que empezamos a ascender, astrológicamente hablando, es decir, desde que pasamos por el punto más alejado del Centro de la Galaxia en la oscilación llamada la Precesión de los Equinoccios que realiza Gaia, han sido muy pocos los casos de individuos que han logrado la ASCENSIÓN propiamente dicha, es decir, el salto cuántico de conciencia de la Tercera Dimensión a la Quinta Dimensión. Y normalmente ocurría que al lograrlo debían dejar el cuerpo físico (es decir, morir) para hacer dicho salto (otras veces, según tengo entendido, el cuerpo directamente se volatilizaba, al no ser capaz de soportar tan altas frecuencias). Estos individuos que lograban acceder a ese nivel de consciencia son los que ahora nosotros llamamos MAESTROS ASCENDIDOS (a algunos les sonará esto, ¿no?). Y lo hacían para mantener viva la llama de la verdad y que esta experiencia quedara registrada en los Registros Akashicos para nuestro uso posterior, es decir, AHORA.

Teniendo en cuenta esto último, he de reseñar que lo que hace verdaderamente importante el proceso de Ascensión en este periodo de tiempo en concreto es que, los que estamos ascendiendo, ya no dejaremos el cuerpo atrás ni éste se volatilizará. Vamos a dar el salto cuántico de consciencia a la Quinta Dimensión CON ESTE CUERPO. De ahí los famosos “síntomas de la Ascensión”, que nos son más que el cuerpo físico adaptándose a frecuencias cada vez más altas y accediendo a cotas superiores en las octavas de consciencia, como resultado del trabajo interior realizado por cada uno de nosotros. Pero no sólo nuestros cuerpos humanos dan este salto, pues no nos podemos olvidar del maravilloso ser de luz que nos acogió y al que estamos ligados energéticamente: GAIA ESTÁ ASCENDIENDO CON NOSOTROS. ¿O acaso creías que las turbulencias geográficas acaecidas durante los últimos años a lo largo y ancho del mapa mundial (maremotos, terremotos, activación de volcanes, huracanes, movimientos de placas tectónicas, islas emergiendo, olas de calor, etc…) son producto de la casualidad? Ésa es su limpieza interior para albergar nuevas y más altas frecuencias. ESOS SON SUS SÍNTOMAS DE LA ASCENSIÓN.

¿Qué podemos deducir de esto? Pues sí, amigos/as renegados/as, que TODOS LOS HUMANOS, repito, TODOS, somos almas que saben de su verdadera esencia, de su verdadero yo, y que han venido a experimentar las mieles de la condición humana, en estos momentos de turbulencia consciencial. Todos somos MAESTROS recordando nuestra MAESTRÍA, pues las almas son MAESTRAS, ya que están en contacto directo con el Todo, con la Esencia Divina, con la Fuente.

Así que, de MAESTRO A MAESTRO: relájate, fluye, vive, sé tú mismo/a, haz el bien, experimenta todo lo que tengas que experimentar, honra tu cuerpo y el de los demás, sigue tu verdad, apasiónate, créete merecedor de todas las cosas buenas que puedas imaginar, usa tu poder para decidir de la manera más elevada posible, comprométete con la vida, responsabilízate, emerge, sana, AMA INCONDICIONALMENTE. Y recuerda que ERES UN MAESTRO RECORDANDO SU MAESTRÍA.

Mis más profundas bendiciones.

Namasté.

 

Primera fase del despertar: el “punto cero” y “ser una esponja”.

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Están los que llegan a este plano de conciencia ya despiertos o parcialmente despiertos, a veces sin una idea clara de cuál es su propósito para con la humanidad, pero sin duda con cierta predilección por temas que van más allá de lo meramente físico o con una sabiduría innata sobre las energías más sutiles. También los hay que se sienten atraídos por el esoterismo pero igualmente atraídos por las restricciones del ego, dando vida al llamado “ego espiritual”. Y luego están los que despiertan, inconscientes en un principio y cuyo conocimiento sobre la realidad está en las Antípodas de todo lo relacionado con el Espíritu, pero que en un momento dado de su evolución deciden indagar en su autoconocimiento para sentirse más libres y felices. Yo pertenezco a éste último grupo.

No significa esto que no haya más grupos o divisiones y subdivisiones (hay tantas como quiera uno, como siempre), pero desde luego que estos son los tres grandes grupos-tipo que me he encontrado a lo largo de mi vida. Ni que decir tiene que TODOS, sin excepción, son susceptibles de despertar, pero me he dado cuenta de que los del último grupo, al que pertenezco, precisamente por no haber tenido una relación muy estrecha con la comprensión del Espíritu y de sus manifestaciones, somos los primeros que podemos avanzar más rápidamente en el camino del despertar, pues estamos ausentes de juicios y valoraciones (sesgadas por el ego) sobre lo que significa la vida más allá de la materia o al menos con ideas preconcebidas de fácil disolución, y por tanto con vía libre para que la información penetre rápidamente en nuestras células.

Llegado este punto, quizá tengo que arrojar luz sobre lo que yo entiendo por DESPERTAR y EGO, ¿no?. Pues bien, para entendernos y muy escuetamente: el DESPERTAR es el proceso de toma de conciencia sobre la realidad (individual y colectiva), y el EGO es todo aquello que se opone a ese proceso. La explicación podría ser más larga y extensa (y lo será, en sucesivos posts), pero en lo que nos atañe para este artículo, con esto basta.

¿Y qué hace genuinamente distintos a los del tercer grupo? Uno: que vienen de un proceso previo, el de estar hartos de la realidad que han vivido, que crea un espacio de vacío en sus vidas, un PUNTO CERO del que partir y empezar a construir. Y dos: que dicho vacío sólo puede llenarse desde el punto de vista del autoconocimiento pues hay una falta súbita de identidad, es decir, “si ahora siento este vacío, ¿qué soy en realidad?”. Esto último ocurre porque hay lo que se suele llamar una “muerte en vida” o “muerte del ego”, que normalmente es más de una, tantas como capas de ego le envuelvan a uno. Y creedme, hay unas cuantas capas. Por tanto, el proceso de despertar se trata en definitiva de una sucesión de “muertes del ego” para ir llegando a la esencia de lo que uno es en realidad (bueno, tampoco se trata de una muerte REAL del ego, sino más bien de una TRANSFORMACIÓN, pero imagino que los que se inventaron el término “muerte del ego” les pareció más impactante, y yo estoy de acuerdo).

Lo que quiero explicar con todo esto es que, independientemente del grupo del que vengas (como si no te identificas con ninguno de ellos), lo verdaderamente importante a la hora de despertar es que su primera fase depende casi exclusivamente de un deseo de buscar la propia identidad perdida. Lo que está ocurriendo es que el ego ES EL QUE REALMENTE ESTÁ PERDIDO. El ego no soporta el vacío, pues se tiene que identificar con algo, pero si de repente los pilares en los que se sustentaba, es decir, un sistema de creencias concreto, se viene abajo, ya no queda nada a lo que agarrarse…

…Y surge un resquicio de tu verdadera esencia. En mitad de la negrura del vacío, del no saber quién es uno, surge una luz dentro que te dice que eres algo más de lo que conocías, pues sigues vivo y presente (tal vez más presente de lo que hayas estado nunca). Es el primer reconocimiento de lo que eres. Algunos lo llaman “tocar fondo”, ¿te suena la expresión? (ojo, “tocar fondo” no tiene por qué significar que seas un yonqui y hayas estado a punto de morir de sobredosis; para cada uno significa una cosa). Es cuando se “toca fondo” que se presentan ante ti nuevas posibilidades, el mundo te abre sus puertas y en definitiva te reconcilias con una parte de ti que no recordabas que eras. Estás ante una nueva oportunidad.

Esto es todo lo que ocurre en ese PUNTO CERO del que te hablaba. Y ahí, en ese espacio creado por ti mismo por primera vez se presenta ante ti, con una fuerza inusitada, la “búsqueda del yo verdadero”: te conviertes en una AUTÉNTICA ESPONJA de absorber información. La Ley de Atracción Universal se pone en marcha para ayudarte a atraer toda la información que necesitas en ese momento. Todo aquello que pensabas que eras se ve sustituido por todo lo nuevo que va entrando en tu cerebro y acomodándose en tu mente, como parte de ti, y como parte de tu nueva LÓGICA DE SER. El autoconocimiento lidera el ránking de tus preferencias de vida, y puedes llegar a pasar horas buscando y encontrando información A LA QUE ANTES NO TENÍAS ACCESO, y tienes que comprender que esto es así, LITERALMENTE: uno accede exclusivamente a la información que iguala el nivel de conciencia que emite. Esto significa que el que antes vibraba en una frecuencia de conciencia determinada, encontraba las cosas que igualaban dicha frecuencia, y ESAS COSAS DETERMINABAN SU REALIDAD. Pero cuando uno pasa por una muerte del ego, inmediatamente accede a otro nivel de consciencia, y por tanto, la frecuencia que emite es otra y LAS COSAS QUE DETERMINAN SU REALIDAD TAMBIÉN SON OTRAS. Así, por tanto, el que pasa por el punto cero, se convierte en una esponja que absorbe información acorde con su nuevo nivel de consciencia.

No sé si resaltar un poco más el hecho de que te puedes llegar a convertir en un auténtico devorador de información, pero es que en mi caso fue así. Un día mi realidad era una, y al día siguiente era otra. YO ERA OTRO. Y con cada información que devoraba, mi evolución daba pasos de gigante. Mi sensación de aquellos primeros meses es de una transformación DIARIA en un nuevo ser. Luego, tiempo después, la búsqueda sigue y la información sigue llegando, claro, pero ese primer impulso es como si el alma te propulsara en un cohete que va recogiendo todos los mimbres necesarios para que empieces a vivir de otra manera, una más acorde con tu nueva situación: UN SER EN EVOLUCIÓN CONSCIENTE.

Después de esta fase llegarán otras, cada una con sus retos, pero lo importante es que a partir de este punto la vida empieza a entenderse de otra manera y dichos retos se quedan en mera anécdota en comparación con los tesoros que uno va descubriendo. La esponja, el/la “buscador/a del yo verdadero”, ha empezado su camino…

Sigamos buscando. Sigamos viviendo. Sigamos SIENDO.

Namasté, amigos.